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La crisis del euro

S&P y la retirada de la AAA francesa: ¿error o ensayo?

Los analistas creen que el comunicado en el que se sugería un recorte de la nota de solvencia lanzado presuntamente por un fallo técnico se hará realidad en unas semanas. -Bruselas critica la falta de rigor

¿Fue solo un error técnico como asegura Standard and Poor's? ¿O se trató quizá de una mera anticipación de una decisión ya tomada, contra lo que afirmó la agencia? El correo electrónico lanzado ayer a mediodía por la agencia estadounidense de calificación S&P, que rebajaba por equivocación la máxima calificación francesa (AAA), sigue dando que hablar hoy. La Comisión Europea ha calificado el hecho como un "incidente grave", que además demuestra "la situación de extrema volatilidad que viven los mercados", según ha señalado el comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier.

Barnier, que el martes presentará su propuesta de regulación europea de las agencias de calificación, ha pedido a las sociedades que se dedican a medir el riesgo que, hoy más que nunca, "comprueben con rigor sus notaciones y actúen con especial responsabilidad". "No dejaremos pasar ningún mensaje negativo", ha advertido por su parte el ministro de Finanzas francés, François Baroin, al pedir a los reguladores del mercado francés y europeo que abran una investigación sobre lo ocurrido.

El problema sangrante es que la triple A francesa, una recurrente obsesión para el presidente de la República, Nicolas Sarkozy, inmerso ya en pleno periodo preelectoral, parece seriamente en riesgo. Pese a que S&P aclaró ayer, al desmentir su propia información, que la perspectiva sobre Francia sige siendo "estable", Moody's advirtió hace unas semanas de que la matrícula de honor de la deuda francesa está en proceso de revisión. Y los datos van dando tozudamente la razón a quienes alertan, como ha hecho esta semana Jacques Attali, de que Francia ha perdido ya de hecho la máxima calificación crediticia.

Ayer, poco después del error, la prima de riesgo francesa volaba hasta marcar su máximo histórico con 170 puntos básicos, y hoy, aclarado el fallo, la cosa ha mejorado muy poco y la prima ha seguido sobre los 155. La diferencia entre la tasa de los bonos alemanes a diez años y su par francés, los OAT, se mantiene. Si la deuda alemana cotiza al 1,7%, la de Francia lo hace al 3,45%. Los dos países tienen la misma nota, triple A, pero Berlín -cada vez más seca en medio de la tormenta- paga la mitad de intereses que París por financiar su deuda.

La buena noticia, dicen los optimistas, es que el acto fallido de S&P ha servido a modo de somero examen para saber lo que pasará realmente cuando Francia pierda su AAA. Pagar el 3,5% por endeudarse, añaden esos analistas chauvinistas, es todo un 'momio' en estos tiempos, sobre todo estando los bancos franceses tan expuestos a la deuda griega e italiana.

En Londres, algunos operadores han afirmado hoy, tirando de flema británica, que el verdadero error de S&P no ha sido difundir la nota, sino retirarla.