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La consulta será la cuarta en la historia moderna de Grecia

El pueblo griego ha sido consultado hasta la fecha sobre la Constitución de los militares en 1967 tras el Golpe de Estado de los Coronoles y en 1973 y 1974 para abolir la monarquía

Si, tal y como pretende el Gobierno de Yorgos Papandreu, finalmente el Ejecutivo somete el acuerdo de la UE para un segundo rescate de Grecia a consulta popular, el país celebrará el cuarto referéndum en su historia moderna. Esto es, tras el final de la Guerra Civil que sufrió el país hasta 1949. Antes de esta fecha, el país mediterráneo ya había convocado otros cuatro plebiscitos, todos relacionados con el modelo de régimen que querían los griegos y para decidir entre monarquía o república.

Tras el final del conflicto armado a mediados de siglo y después de años convulsos, la primera ocasión en la que los ciudadanos griegos fueron consultados para aprobar la Constitución elaborada por el Gobierno militar de Yorgos Papadopoulous, quien llegó al poder en 1967 tras el golpe de Estado de los Coroneles.

El texto constitucional, elaborado por un presunto comité de expertos independientes pero que luego fue adaptado al gusto de la cúpula militar, se aprobó con abrumadora mayoría y en él, aunque se reconocía a la monarquía, daba al Ejército autonomía para controlar al Parlamento y el Gobierno. Tampoco permitía la creación libre de partidos. La participación en la consulta fue obligatoria. Tras la consulta pública, Constantino II, que había sido nombrado Rey unos meses antes tras la muerte de su padre, quien debía haber sido el sustituto de Jorge II de Grecia de no haber fallecido por un cáncer, ocupó la jefatura del Estado pero sin poderes ejecutivos.

Entre 1973 y 1974, Grecia vivió otros dos referéndums. El primero de ellos tuvo lugar en verano de 1973 tras un golpe de Estado frustrado y protagonizado por altos cargos del propio Ejército contra el general Papadopoulous, que con los años acrecentaba su megalomanía y asumía cada vez más carteras y responsabilidades de Gobierno.

El conflicto, que reveló fisuras en el Ejército, que hasta la fecha se había mostrado como un bloque impenetrable, incrementó el rechazo social al Gobierno. El régimen respondió con un nuevo texto Constitucional en el que Grecia se transformaba en una República presidencial con Papadopoulous al frente del Estado.

La consulta fue interpretada como un plebiscito sobre el Gobierno, pero el control que la Junta Militar seguía ejerciendo sobre la sociedad pese a la creciente contestación social impidió el avance del no. En cualquier caso, el sí ganó con menos margen que en la votación de 1967 con un balance de 80% a favor y un 20% de la población en contra. El resultado fue uno de los elementos clave que allanaron el camino para el colapso del régimen de Papadopoulous que tuvo lugar en julio de 1974. En aquella ocasión, también la grave crisis económica internacional condicionó el devenir de los acontecimientos en Grecia.

A finales de 1974 y ya sin Papadopoulos en el poder, los griegos volvían a ser llamados a las urnas para decidir si apoyaban o no el cambio de régimen, se abolía la monarquía y se establecía la Tercera República Helénica que ha perdurado hasta la fecha. Tras declararse ilegal el referéndum de 1973, el Gobierno de transición de Constantino Karamanlis repetió la pregunta de si el pueblo quería Monarquía o República. La respuesta fue abrumadora a favor de la República.