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Industria renuncia a subir la luz a costa de aumentar la deuda

El Ministerio que dirige Miguel Sebastián bajará los peajes para evitar trasladar el incremento en el coste de la energía a la factura de los usuarios

El Gobierno ha decidido no subir la tarifa eléctrica de último recurso (TUR), a la que están acogidos la mayoría de los consumidores domésticos, han informado a Efe fuentes del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Para compensar la subida del coste de la energía que dio como resultado la subasta celebrada ayer, el Ejecutivo bajará los denominados peajes de acceso, según las mismas fuentes, a cambio de elevar la deuda a las eléctricas.

La subasta trimestral de energía Cesur, que fija los precios de la electricidad del trimestre, cerró con subidas en los precios de entre el 9% y el 13% respecto al trimestre anterior. Como el término energía supone aproximadamente el 50% de la llamada Tarifa de Último Recurso (TUR), a la que están acogidos más de 20 millones de consumidores, el resultado apuntaba a una subida del 5,9% en el precio que pagan los consumidores en la revisión para el último trimestre del año.

La presión contra el departamento que dirige Miguel Sebastián es fuerte, superior incluso a la que estimaban las compañías, y más si se tiene en cuenta que en el año, con una inflación media del 3,5%, la luz se ha encarecido más de un 10% -subió el 9,8% en enero y un 1,5% en julio-. El precio de la luz viene subiendo cada año desde 2003, aunque solo desde 2006, cuando subió un 5,28%, lo hace por encima de la inflación.

Para no subir más las tarifas, como reclamaban las organizaciones de consumidores, Industria debe actuar sobre la parte regulada del recibo, los denominados peajes, reduciéndolos para compensar la subida de la materia prima. Pero como en la imagen de la manta que no llega para cubrir de los pies al cuello, si se reducen los peajes, aumenta el déficit de tarifa, o lo que es lo mismo, se eleva la deuda reconocida a las eléctricas, que teóricamente debe reducirse año a año y desaparecer en 2013.

La discusión sobre el funcionamiento del sistema de fijación de precios eléctricos siempre es muy intensa. De hecho, la Comisión Nacional de la Energía (CNE) estudia el funcionamiento de la subasta Cesur -compras de suministro eléctrico de último recurso- por el recelo sobre la evolución de precios. Sucede que algunos expertos tildan el resultado de las subastas de escandaloso. La razón: desde el tercer trimestre de 2009, cuando se puso en marcha la famosa TUR, siempre han arrojado un precio superior al que luego ha resultado en el mercado mayorista eléctrico (pool). En general, sostienen los críticos, suelen sobrestimar el precio entre un 10% y un 20%, y en alguna ocasión -como en el primer trimestre de 2010- llegaron a superar el 50%. Por eso se han encendido las alertas en la CNE.

La situación de crisis económica y la cercanía de las elecciones generales también han ayudado a decantar la balanza. La disyuntiva no era fácil: o se suben las tarifas para evitar engrosar el déficit o se evitan las críticas engordando el problema financiero del sistema eléctrico. El problema, en forma de deuda acumulada, lo situó ayer mismo la CNE en 19.892 millones de euros a 31 de agosto de 2011 (22.392 millones incluyendo los 2.500 millones de desajuste del 2010). En realidad, la CNE hizo algo más que poner números al problema. Tras hacerse oficiales los resultados de la subasta Cesur, el órgano regulador emitió un comunicado en el que advirtió de que "es necesario utilizar las revisiones trimestrales en los peajes de acceso para corregir la senda de déficit y alcanzar cuanto antes la suficiencia, tal y como determina la normativa vigente". Un recordatorio de que meter la cabeza debajo del ala y jugar con los números puede tener su coste.

En realidad, la advertencia era más dura en un primer borrador del informe, pero el organismo acabó por suavizar el mensaje enviado al departamento que dirige Miguel Sebastián. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) rechazó ayer nuevas subidas, cifró en 41 euros anuales el coste del aumento apuntado por la subasta y destacó que, desde 2008, la subida de la luz ha sido del 61%.