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El FMI pide a España que recurra a una entidad independiente para valorar los activos de la banca

Según el organismo la medida, adoptada anteriormente por Irlanda, serviría para restablecer la confianza en los mercados

El proceso de reestructuración del sector financiero, que ha transformado medio centenar de cajas de ahorros en poco más de una docena de grupos bancarios, está a punto de finalizar. Pero parece que lo hará con mal pie. Las dudas de los mercados sobre la sostenibilidad de los balances, con una buena carga de activos inmobiliarios y títulos de deuda pública devaluados, se han visto amplificadas por las dudas de los organismos internacionales. A la reclamación de Bruselas de acelerar la recapitalización de siete entidades españolas, se suman ahora los recelos del Fondo Monetario Internacional.

"España debería considerar recurrir a una entidad independiente para valorar los activos de la banca, como hizo Irlanda para recuperar la confianza", propuso el director del FMI para Europa, Antonio Borges, tras detallar las perspectivas económicas europeas en un acto paralelo a la asamblea del Fondo, en Washington. "El sector bancario español ha hecho progresos, pero se necesita más para restablecer la confianza de los mercados", afirmó, en declaraciones recogidas por France Press.

El consejo del Fondo no solo da a entender que los balances de las entidades españolas necesitarían una nueva inyección de capital en caso de que el deterioro económico se confirme, un argumento que gana cuerpo en los mercados. También es una enmienda encubierta a la gestión del Banco de España, que es el organismo que valida la contabilización de los activos que hace la banca. Y vuelve a poner en duda los resultados de los stress test europeos, que el Banco de España decidió extender al 90% del sector financiero español.

La comparación con Irlanda es también peliaguda. Dublín ha tenido que invertir cerca de 70.000 millones de euros en la nacionalización de la banca, una inyección que solo puede afrontar gracias al plan de rescate de la UE. El FMI mantiene que eso ha permitido que la economía irlandesa vuelva a crecer, aunque sea a costa de un enorme ajuste del gasto público.