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Van Rompuy convoca una reunión de urgencia mañana para tratar la crisis fiscal

A la reunión están convocados Trichet, Barroso y Rehn, entre otros.- Sobre la mesa, la situación de Italia y los problemas para afrontar el segundo rescate a Grecia

El presidente del Consjero Europeo, Herman Van Rompuy, ha convocado una reunión de emergencia este lunes en Bruselas con los principales líderes de la Unión Europea para tratar la situación de Italia ante las presiones de los mercados y los problemas para afrontar un segundo rescate a Grecia, en medio de un clima enrarecido que puede dificultar el visto bueno a ese segundo plan de ayudas a Atenas. A la reunión, que se celebrará antes del Ecofin previsto también para mañana, están convocados el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean- Claude Trichet, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso y el comisario europeo para asuntos económicos, Olli Rehn, según informa Reuters.

Los dos temas centrales son la situación de Italia y el rescate a Grecia. La economía italiana ha sido la última víctima de los envites de los mercados. Los problemas políticos, con el ministro de Economía Giulio Tremonti convertido en blanco de la ira de Silvio Berlusconi y los juicios negativos de las agencias de calificación al ajuste fiscal decidido por el Gobierno han metido a Italia en el torbellino de la especulación. La bolsa de Milán se dejó un 3,5% el pasado viernes y la prima de riesgo subió hasta máximos de 247 puntos básicos, con la banca muy castigada. España sufrió también, aunque en menor medida, la presión sobre Italia. Tras los problemas de Grecia, Irlanda y Portugal, la crisis golpea así al segundo vagón: los grandes países de la periferia de Europa, Italia y España, cuyo PIB y volumen de deuda es muy superior al de los tres países rescatados.

Más problemas para Grecia

Las dos claves de las renovadas tensiones en el mercado de deuda europeo son Grecia y la banca. El segundo plan de rescate de Grecia se encuentra encallado y prácticamente en el punto de partida ante la falta de avances, consenso y claridad sobre la participación del sector privado, un problema que los ministros de Finanzas de la Eurozona tratarán de resolver el lunes en la reunión del Eurogrupo. La Comisión Europea (CE) ha minimizado la falta de avances con el argumento de que esas citas no debían sacar ninguna conclusión, pero cada vez queda más claro que hay dudas y posiciones divergentes en la UE sobre el modelo a seguir para implicar a la banca. Las agencias de calificación, además, dificultan la consecución de acuerdos ante la amenaza de degradar la nota de solvencia a Grecia si hay algún tipo de reestructuración de deuda.

El objetivo es que bancos, fondos de pensiones y aseguradoras aporten 30.000 millones de euros al segundo rescate de unos 110.000 millones. El resto provendrá de privatizaciones (30.000 millones) y de la UE y del Fondo Monetario Internacional (FMI). El nuevo rescate debería cubrir las necesidades financieras de Grecia hasta finales de 2014 e incluir los 45.000 millones de euros que aún no se han gastado del plan inicial. Un diplomático de la Eurozona indicó el viernes que la aportación privada podría ascender al final solo a la mitad, a 15.000 millones.

La reunión y el Ecofin se celebran con la vista puesta en la publicación de las pruebas de solvencia para la banca, que se darán a conocer el próximo viernes y de la que se prevé que no salgan bien paradas varias instituciones europeas, entre ellas varias entidades españolas.