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Balance anual del BdE

El Banco de España denuncia la falta de competencia en el sector de los carburantes

El supervisor insta a adoptar medidas para reducir la excesiva dependencia energética

Mala noticia: el petróleo sube, presiona sobre los precios, puede retrasar la recuperación y perturba las cuentas públicas. El Banco de España, en su Informe Anual, advierte de los riesgos que conlleva la escalada de precios para la economía del país, alerta sobre la escasa competencia en el sector de los carburantes e insta a adoptar medidas para reducir la excesiva dependencia energética. Sin retrasos.

En el conjunto del año 2010, el barril (159 litros) de crudo tipo brent, el de referencia en Europa, se encareció un 35% de media frente al descenso del 33% que había registrado en 2009, según datos del Banco de España. Es toda una sacudida. Para España, cuya dependencia energética supera el 75%, 20 puntos por encima de la media europea, es un factor crucial. Así lo ha visto el Banco de España, que en su Informe Anual 2010 subraya cómo "el comportamiento de los precios de los bienes energéticos explica 0,7 puntos del aumento de la inflación" en 2010. Aunque, con ser importante el encarecimiento de la materia prima, en el caso español hay algo más. "Otros factores" asegura el informe "han contribuido al incremento de los precios energéticos". Y esos factores apuntan a "un grado de competencia insuficiente en el sector [de los carburantes]". Para llegar a esa conclusión, el Banco de España se apoya en un hecho: "los precios antes de impuestos de los carburantes y otros combustibles no solo reflejaron con rapidez, como es habitual, la subida del coste del petróleo, sino que los aumentos fueron mayores en España que en el conjunto de la zona del euro".

Escasa competencia y dependencia elevada. Mezclados los dos factores resulta un cóctel peligroso. El informe lo ilustra con números. "El repunte del precio del petróleo y la elevada dependencia de la economía española de inputs energéticos importados explicaron que el saldo energético se deteriorara significativamente en dicho año" asegura el Banco de España "alcanzando el 3,3% del PIB", 0,8 puntos porcentuales más que en 2009". Por eso, tapar la brecha de la dependencia es fundamental. Como lo es mejorar la eficiencia energética. "Las importaciones de petróleo en España por unidad de PIB son muy superiores a las que se observan en el conjunto de la UEM" sostiene el informe. Por ello, prosigue "si esa brecha se redujera a los dos próximos años a la mitad, el déficit energético disminuiría en torno a medio punto del PIB" (unos 5.000 millones de euros). De ahí, concluye la autoridad monetaria "que no deban retrasarse las medidas necesarias para reducir de forma permanente esta dependencia energética del exterior".

Porque lo cierto es que el precio del petróleo tiene un mayor impacto en la economía española. La razón: lo que el Banco de España denomina "rigideces", que afectan, entre otras cosas, al proceso de formación de costes y precios. Consecuencias: "ante un aumento persistente del precio del barril del 50%, el PIB en España se reduciría 1,6 puntos al cabo de dos años y el empleo 1,1 puntos". En el resto de la UEM (Unión Económica y Monetaria), señala el documento, el impacto sobre el PIB y el empleo sería solo de 1,1 y 0,8 puntos respectivamente. "El encarecimiento del petróleo y el aumento de las rentas pagadas al exterior" concluye "entorpecerán descensos más apreciables del déficit exterior". De hecho, asegura la entidad, el agotamiento detectado en la mejora del saldo comercial se debe, sobre todo, a la factura energética.