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La salida de la crisis

El FMI pide recortes de gasto en las comunidades para cumplir los objetivos de déficit

El Fondo mejora sus previsiones pero calcula que España no llegará al límite del 3% antes de 2013 como exige la UE. -Prevé que la deuda de los países avanzados supere su PIB por primera vez desde la II Guerra Mundial

El Fondo da un espaldarazo al ajuste fiscal del Gobierno, al menos a corto plazo. El FMI, que ayer revisó al alza sus proyecciones sobre la economía española, ha mejorado hoy sustancialmente -en casi medio punto- las previsiones de déficit para España tanto en 2011 como en 2012, aunque a partir de ahí las cosas se ponen difíciles, ya que el organismo prevé que el país no alcance los objetivos de consolidación fiscal comprometidos ante Bruselas. Por este motivo, aunque respalda y no pone en duda el compromiso del Gobierno, ha instado a España a tomar más medidas, sobre todo en lo que respecta a las comunidades, para lograr llevar el déficit por debajo del 3%, tal y como exige la UE.

El Gobierno mantiene sus previsiones sobre déficit: "Lo haremos sin lugar a dudas"

España ha cumplido, hasta la fecha, con las recetas del FMI: reforma laboral, reforma de las pensiones, recortes sociales y ajustes del gasto. Pero no es suficiente. Según ha explicado Paolo Mauro, jefe de división del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI, el Gobierno debe actuar ahora en el ámbito de las comunidades para volver a tener unas cuentas públicas sostenibles. "Esa es ciertamente un área en el que debería de haber mayores actuaciones en el futuro", ha afirmado Mauro antes de mencionar que es "clave" la reducción del gasto en las comunidades, convertidas en el muñeco al que todos disparan en la actual fase de la crisis de déficit. España no está fuera de peligro frente a las turbulencias en los mercados de deuda que han derrumbado a tres países del euro, por ello tiene que "continuar con el ajuste fiscal", ha añadido.

El organismo prevé que España cierre 2011 con un déficit del 6,2%, en la línea con las previsiones del Ejecutivo (6%), en lo que tal vez es el dato clave -junto con evitar una recaída en la recesión- para apuntalar la imagen de España en los mercados y evitar el contagio de Portugal y el resto de países rescatados. Para 2012 las previsiones también mejoran sustancialmente, con un déficit del 5,6% del PIB, pero se alejan ya de la senda trazada por el Ejecutivo, que prevé un tijeretazo hasta el 4,4%.

A partir de ahí, España no consigue rebajar el déficit del 4,5% al menos hasta 2017, con lo que incumpliría el Pacto de Estabilidad durante más de un lustro. Pese a la revisión del FMI, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, ha asegurado desde Madrid que España cumplirá con sus previsiones. "Lo haremos sin lugar a dudas", ha asegurado antes de recordar que el 6% de déficit para 2011 es un objetivo "prioritario e incondicional" para el Ejecutivo, según informa Efe.

En cuanto al resto de la Unión Europea, en 2013 también Bélgica, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Portugal y Eslovenia tendrán en 2013 un déficit público superior al 3% del PIB. El alumno más aplicado será Alemania, seguido por Luxemburgo, Finlandia, Holanda, Malta y Austria.

Para el Fondo, la eurozona ha hecho avances importantes pero debe acordar detalles importantes del mecanismo de solución de la crisis fiscal. La institución presidida por Dominique Strauss-Kahn denuncia que "hay indicios de que algunos países recurren a estratagemas contables para cumplir sus metas fiscales ante la creciente presión" de los mercados. Y reclama que las medidas de ajuste se repartan de manera equitativa, algo que ningún país ha hecho hasta ahora: España apenas ha elevado dos puntos el tipo máximo del IRPF y ha introducido cambios cosméticos en la tributación de las Sicav, frente a las subidas del IVA, de varios precios públicos, la eliminación de deducciones o la reducción de sueldos de los funcionarios y la congelación de las pensiones.

Además, abriendo el foco, el FMI calcula que la deuda pública del conjunto de los países avanzados superará su PIB este año por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, aunque ese dato esconde grandes divergencias. Según recoge el organismo en su informe sobre consolidación fiscal presentado hoy, la deuda japonesa será entonces del 250%, y la de EE UU, del 111% del PIB. En España, esa cifra está muy por debajo: en el 75% del PIB, lo que supone una importante rebaja con respecto a la previsión que tenía hasta ahora el FMI de que la deuda alcanzase el 82% del PIB ya en 2015. Además, está en el entorno de Alemania (72%), y frente a datos de tres dígitos en Italia (118%), Grecia (145%), Irlanda (120%) y Portugal (106%).

Estados Unidos, tal y como sucedió en el informe sobre crecimiento que presentó ayer el FMI, es la gran preocupación del análisis sobre la situación fiscal: las previsiones del déficit norteamericano empeoran notablemente, con el 10,8% este año y el 7,5% el próximo, cifras solo comparables con las de Japón, donde el terremoto ha provocado el anuncio de un nuevo estímulo fiscal. La gran mayoría de las economías avanzadas empezaron a mejorar sus déficits públicos el año pasado: no es el caso de Estados Unidos ni de Japón, dos países para los que el Fondo deja un recado peligrosísimo: "Los mercados suelen reaccionar tardía y abruptamente al deterioro de la posición fiscal". Si eso es así, la importancia de ambos países en los mercados globales de deuda podría provocar incrementos generalizados en los tipos de interés de los bonos, volatilidad y desórdenes en un entorno marcado actualmente por las dificultades de los países periféricos europeos.