Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La crisis del euro

España pedirá que el fondo de rescate se use para comprar bonos

El Gobierno fija su postura para la cumbre que debe fijar los términos del mecanismo a partir de 2013.- Aboga porque de créditos a corto plazo

El Gobierno español defiende flexibilizar el fondo de rescate de 750.000 millones de euros creado en mayo para evitar nuevas crisis de deuda en la eurozona y dotarlo de más recursos con el fin de que pueda comprar deuda soberana y conceder líneas de crédito "a corto plazo" a países con problemas, han informado este martes fuentes de Moncloa. Esta será la posición que llevará a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE de este jueves y el viernes, donde está previsto que pactar los términos del fondo a partir de 2013. No obstante, no tiene muchos visos de salir adelante por el rechazo frontal que ya han anunciado Alemania y Francia.

La idea que respalda España es que el actual Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), que hasta el momento sólo se ha empleado en el rescate de Irlanda, pueda utilizarse "de manera preventiva" para hacer frente a determinados problemas en los mercados financieros por falta de liquidez o ante una ausencia excesiva de confianza en una economía de los países de la moneda única, en línea con el programa de compra de bonos del Banco Central Europeo. Además, el Ejecutivo admite que también podría plantearse la posibilidad de aumentar su dotación, aunque cree que se hablará más de "flexibilizar recursos y ver a qué se pueden destinar".

Los líderes europeos tendrán que dar su visto bueno a las características generales del nuevo mecanismo de estabilidad de la zona euro que sustituirá al actual en 2013 y para lo que será necesaria una reforma mínima del Tratado de Lisboa, que apenas lleva un año en vigor. El objetivo es que los trabajos sobre el fondo estén concluidos en marzopara reformar el texto constitucional a finales de 2012. El formato definitivo del fondo seguirá las líneas generales que los países acordaron en el Eurogrupo -el cónclave que reúne a los ministros de Finanzas y Economía del euro- y el Ecofín -ampliado a la UE- el pasado 28 de noviembre.

Recelos entre los inversores

Entre ellas, los Estados accedieron a incluir la llamada cláusula de acción colectiva, lo que genera muchos recelos en los mercados financieros. Según esta medida, que se tendrá que especificar a la hora de realizar las emisiones de deuda soberana por parte de los países, los bancos e inversores participarán en el coste de los rescates asumiendo una quita. Esto es, renunciando a una parte del dinero invertido. Aunque, tras las presiones del presidente del BCE, Jean Claude Trichet, al final solo se llevará a cabo como última instancia y se estudiará caso por caso y no de forma automática, como planteaba Alemania.

El sistema que se prevé es que primero se concederán las ayudas al país que las solicite al tiempo que se pedirá a los inversores privados que mantengan sus posiciones. Sólo si después de las ayudas es necesario aplicar un recorte, éste se aplicará con un criterio uniforme. Se seguirá el mismo criterio que aplica el FMI en estos casos, según la doctrina legal vigente en Estados Unidos y Reino Unido.

Para asegurar un criterio uniforme, a partir de junio de 2013 en todas las emisiones de deuda de los países de la zona euro, se fijarán una Cláusulas de Acción Colectiva que establecerán las condiciones que se pueden modificar de las emisiones en los casos en que un país tenga dificultades para pagarla deuda. Estas cláusulas permitirán modificar el periodo de amortización de la deuda, su tipo de interés o incluso reducir el principal. España ya aplica este tipo de cláusulas en sus emisiones de deuda en divisas internacionales.