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Tesla se enchufa a Wall Street

El fabricante de coches deportivos eléctrico cotiza ya en el Nasdaq

Es el debut bursátil más esperado del año. El fabricante de coches deportivos eléctrico Tesla, con sede en Silicon Valley,ha empezado a cotizar en el Nasdaq bajo el símbolo TSLA. Es el primer estreno en Wall Street de una automovilística desde que Ford Motor ofreciera su capital a los inversores hace medio siglo. La compañía necesita dinero fresco para expandir su incipiente negocio. Tesla fue fundada en 2003. En la actualidad sólo tiene un coche en el mercado, un biplaza de 109.000 dólares. La salida a Bolsa es todo un reto. Primero, porque al revisar las cuentas se constata que la compañía no es rentable. De hecho, lleva acumuladas unas pérdidas de 290,2 millones de dólares desde que se lanzó, y no fue capaz de tener un solo trimestre en positivo.

Segundo, porque se produce en un momento de incertidumbre en el mercado por el curso tambaleante de la economía. Y tercero, porque muchos analistas se preguntan que pasará con compañías como Tesla cuando se retiren los estímulos fiscales. Además, la firma californiana recibió un préstamo público de 465 millones para poder desarrollar sus utilitarios. Sin embargo, el caso de Tesla también tiene su atractivo. Es uno de los más claros exponentes de la transformación que durante los últimos años se vivió en Silicon Valley, donde las inversiones en proyectos en el ámbito de Internet fueron mutando hacia el desarrollo de tecnología limpias para reducir el consumo de combustibles fósiles y el impacto en el medio ambiente.

17 dólares de salida

El precio de salida de cada acción de Tesla se fijó entorno a los 17 dólares, con lo que la compañía espera recaudar 226,1 millones de dólares sacando 13,3 millones de títulos al mercado. El dinero lo utilizará para el desarrollo de un deportivo de cuatro puertas, el Modelo S. La idea es que salga al mercado en 2012, a un precio que rondaría los 50.000 dólares tras créditos fiscales. El objetivo de Tesla es vender 20.000 unidades de este modelo sedan al año. Entre las compañías que respaldan el proyecto, además del Departamento de Energía de EE UU, se encuentra la japonesa Toyota. De hecho, la firma utilizará una de sus plantas para ensamblar el Modelo S. Pero también tiene competidores, como el Volt de General Motors o el Leaf de Nissan, más baratos.

Los analistas creen que Tesla es una compañía en la que invertir si se cree que el futuro de la automoción va por esa vía. Pero advierten del riesgo de que se empotre. Y mientras la nueva generación de coches vehículos eléctricos empieza a tantear la temperatura del parqué, el gigante GM empieza a preparar el retorno a Wall Street un año después de la suspensión de pagos.