Las consecuencias del ajuste económico

Consenso en los países de la UE para imponer una tasa a la banca

Los gobernantes europeos propondrán en la cumbre del G-20 un impuesto sobre operaciones financieras para sufragar futuras crisis, mientras acelera su reforma para lograr más coordinación y las sanciones.- Van Rompuy: "Las medidas del Gobierno español son valientes y necesarias"

Los líderes de la Unión Europea están preparados para sacar adelante una tasa sobre las operaciones financieras de la banca que ayude a sufragar futuras crisis financieras y se han comprometido a defender este principio en la próxima cumbre del G-20, según ha avanzado el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y ha confirmado el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en la cumbre de gobernantes de la UE que se celebra en Bruselas. Preparar la propuesta de la tasa sobre operaciones financieras ha sido uno de los "principales objetivos" de la reunión del Consejo, ha señalado el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero.

Los 27 también han acordado hoy hacer públicas las pruebas de estrés que se han hecho a los grandes bancos de la UE para comprobar su grado de resistencia a la crisis, como muy tarde en la segunda mitad de julio, según ha anunciado Van Rompuy. "Nuestra prioridad es tener un sistema bancario sólido y saludable", ha señalado el presidente del Consejo al término de la cumbre.

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La publicación de los resultados de las pruebas de estrés banco por banco "ayudará a acabar con las sospechas infundadas" sobre la solvencia de las entidades europeas y permitirá afrontar "los posibles problemas que queden por resolver", según dijo el presidente de la Comisión, José Manuel Durão Barroso. Dicha publicación había sido reclamada por el presidente Zapatero para atajar las especulaciones de los bancos sobre la salud de los bancos. Alemania, que hasta ahora se oponía a la publicación individualizada, ha cambiado de postura, y también Francia la ha defendido

"Medidas valientes y eficaces"

Sobre las medidas tomadas por el Gobierno español para atajar el déficit, el presidente Van Rompuy ha señalado que son "valientes y eficaces". Las medidas de ajuste que ha adoptado el Gobierno para reducir el déficit y calmar a los mercados "son valientes y resultarán eficaces". Van Rompuy ha añadido: "Le felicito por las medidas que su Gobierno ha tomado en los últimos días". Y ha concluido: "Las ha presentado hoy en nuestra reunión y todos les damos la bienvenida. Son valientes y resultarán eficaces".

Un dictamen con el que coincide el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que ha afirmado que no cree que haya "problemas" en España y que mantiene su "confianza plena" en los esfuerzos de las autoridades españolas para

consolidar su economía. En ese sentido ya se habían manifestado tanto el Gobierno como la Comisión europea. Hoy mismo, en declaraciones a RNE, el comisario para la Competencia, Joaquín Almunia, ha dicho que los rumores "no tienen ningún fundamento" y sólo son una invención de "alguien interesado en hacer negocio".

Coordinar y reforzar las sanciones

Horas antes, el presidente de la Comisión, José Manuel Durão Barroso, ha anunciado que presentará antes de mediados de septiembre las propuestas legislativas para mejorar la coordinación de las políticas económicas y reforzar las sanciones contra los estados que no respeten la disciplina presupuestaria. El Ejecutivo comunitario acelerará sus trabajos sobre las nuevas reglas de gobernanza económica que deben permitir a Europa evitar la repetición de crisis como la desencadenada en Grecia.

La CE presentará más detalles el 30 de junio, en una "comunicación" no legislativa que desarrollará las ideas ya adelantadas el 11 de mayo, y someterá a los ministros europeos las propuestas legislativas concretas antes de mediados de septiembre.

Las propuestas legislativas de la CE cubrirán cinco ámbitos. Primero, la CE detallará cómo articular el semestre europeo, es decir, sincronizar las directrices macroeconómicas europeas, en sus componentes fiscal (déficit) y estructural (reformas), con la elaboración de los presupuestos nacionales. Los gobernantes europeos se comprometerán hoy a empezar ese ejercicio la próxima primavera.

En segundo lugar, cómo aplicar el criterio de deuda. Los Veintisiete están de acuerdo en dar, en la vigilancia presupuestaria, un papel mayor "a los niveles de deuda y a la sostenibilidad", según el borrador que aprobarán hoy los gobernantes. Faltan por decidir qué tipo de deuda se tendrá en cuenta en la evaluación (¿sólo la pública, como hasta ahora, o también la privada?), o si deberán considerarse en pide de igualdad los aspectos "cualitativos" además de los cuantitativos.

En tercer lugar, las propuestas incluirán un "amplio arsenal de incentivos y sanciones", así como un uso "mejorado" de los ya existentes, tanto en la fase preventiva como correctiva del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, para asegurar que los estados cumplen los topes de déficit y deuda públicos. El debate sobre el reforzamiento de las sanciones es uno de los más delicados del proceso. El Gobierno alemán es partidario de suspender incluso el derecho de voto de un estado cuyo gobierno viole de forma reiterada la disciplina presupuestaria. Pero la medida requeriría una reforma del Tratado de Lisboa a la que se oponen numerosas delegaciones.

En cuarto lugar, se abordará la cuestión de la compatibilidad de los procedimientos presupuestarios nacionales con las obligaciones sobre déficit y deuda derivadas del Pacto europeo. Los líderes comunitarios se comprometen a "velar por que todos los Estados miembros tengan disposiciones presupuestarias nacionales y marcos presupuestarios a medio plazo en sintonía con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento".

Por último, la Comisión precisará el marco para una vigilancia de los desequilibrios macroeconómicos generales, como las divergencias de competitividad. Los gobiernos se comprometerán hoy a "elaborar un indicador para evaluar mejor la evolución de la competitividad y los desequilibrios, y permitir una rápida detección de tendencias insostenibles o peligrosas", así como a "desarrollar un marco de seguimiento" de la "situación de los Estados miembros".

José Luis Rodríguez Zapatero, Herman Van Rompuy y Jean Claude Juncker charlan momentos antes del inicio de la reunión.
José Luis Rodríguez Zapatero, Herman Van Rompuy y Jean Claude Juncker charlan momentos antes del inicio de la reunión.AP

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