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Inquietud en los mercados

Los inversores desconfían del rescate de Grecia

El tipo de los bonos a 2 y 5 años aumenta pese a la petición formal de ayuda.- Salgado defiende que "España está mucho mejor que Grecia".- La vicepresidenta se compromete a acelerar los trámites para liberar la ayuda a Grecia y anuncia un decreto ley en el próximo Consejo de Ministros

Tras una jornada de nervios en los mercados, la sentencia de los inversores parece clara: no creen que la ayuda formalmente solicitada por Atenas a sus socios del euro y el Fondo Monetario Internacional (FMI) baste para que Grecia haga frente a su deuda. De hecho, tras un respiro inicial, el tipo de interés exigido a los bonos griegos a dos y cinco años ha terminado aumentando hasta niveles récord en la sesión de hoy. Los títulos griegos a dos años cotizan con una rentabilidad del 10,23% y los bonos a cinco años, al 9,39%. Sólo en los títulos a 10 años ha habido un mínimo respiro, que ha reducido su rentabilidad al 8,67%.

Lo normal es que los inversores exijan un tipo de interés más alto cuanto más largo sea el plazo al que se presta el dinero. Pero Grecia, incluso tras la petición de rescate, presenta una curva de tipos invertida. Fuentes del mercado interpretan esa curva como una clara señal de que los inversores apuestan por el hecho de que ni siquiera la ayuda europea y del FMI bastarán para evitar un canje de deuda, una moratoria en el pago, una reestructuración o un impago del país heleno.

La tragedia griega despierta instintos encontrados en sus socios europeos. Alemania se ha resistido al máximo a impulsar planes de ayuda, pero al final ha acabado cediendo porque sus bancos están más enfangados con la deuda griega que en ningún otro país. España ha apoyado desde el primer instante los planes de rescate, pero a la vez recela de las comparaciones fáciles que suelen hacer los mercados financieros y que meten en el mismo saco realidades tan distintas como Grecia -que hoy ha solicitado activar el mecanismo de rescate-, Irlanda, Portugal y, en menor medida, a España e Italia. La vicepresidenta Elena Salgado ha sido hoy tajante a la entrada de la cumbre del G-20: "España está en mucho mejor situación que Grecia". Además, sobre los trámites para librar las ayudas ha adelantado que van a acelerarlos todo lo posible, tal y como también han apuntado Bruselas y el Fondo.

A la pregunta de si hay riesgo de contagio, se remitió a las opiniones del FMI: "Grecia es un caso especial al que tenemos que hacer frente de forma coordinada". Y, en efecto, Grecia es diferente. Los intereses de su deuda a 10 años se han disparado por encima del 8%; los de la deuda española apenas han subido unas décimas. La calidad de las estadísticas griegas sigue en entredicho después de que Eurostat elevara el déficit hasta el 13,6%; nadie duda en ese aspecto de España. Y aun así la comparación está sobre la mesa y el contagio es una posibilidad: remota, pero posibilidad al fin y al cabo. "La subida de los intereses de la deuda española es algo temporal", ha dicho Salgado. "Ayer colocamos una emisión a 15 años sin problemas. Los tipos son un poco más altos, pero esperamos que vuelvan a sus niveles anteriores", ha declarado desde Washington.

Salgado ha explicado que España no es Grecia por varios factores. El nivel de deuda es del 53% del PIB, "más de 20 puntos por debajo de la media europea". Dos: "La calidad de las instituciones españolas y por tanto de nuestras estadísticas", frente a la situación griega, que se ha pasado años mintiendo en ese capítulo. Tres: "La diversificación de la economía española y por tanto la base inversora de nuestra deuda". Y cuatro: "Los planes de consolidación fiscal se van cumpliendo en todas sus etapas".

Sobre la activación del mecanismo de rescate, la vicepresidenta ha asegurado que España pretende acelerar los procedimientos para prestar ayuda a Grecia. "El próximo viernes el Consejo de Ministros aprobará un decreto ley y una propuesta de convenio para firmar con Grecia", ha adelantado, lo que supondrá 3.670 millones de euros de los 30.000 millones que la UE ha comprometido. "Por nuestra parte podremos prestar la ayuda enseguida", ha asegurado.

En la misma línea, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha afirmado tras el Consejo de Ministros de hoy que España está preparada para poner en marcha las ayudas "enseguida" y que los fondos "están disponibles".

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha afirmado esta semana que el Estado se embolsará unos 110 millones de euros en concepto de intereses por una ayuda que, en el caso de España y sin perjuicio de que pase después por el Parlamento, solo requerirá del acuerdo del Consejo de Ministros para ponerla en marcha.