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La salida de la crisis

El Gobierno afirma que el PIB habría caído el doble sin el déficit

Las cuentas del Estado empiezan el año con más deterioro deterioro aunque con algunos signos de mejora en el IRPF mientras la Seguridad Social reduce su superávit un 16%

El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, ha justificado hoy que la economía española habría caído el doble sin las medidas de estímulo fiscal que están detrás del fuerte incremento del déficit público en 2009, que acabó el año en el máximo del 11,19% del PIB o 117.630 millones. Aunque el mismo Gobierno admite que estos cálculos no están fundamentados en datos concretos, Ocaña ha explicado que una estimación les lleva a pensar que sin actuaciones como el Plan E, las ayudas a la compra de coches, la deducción de los 400 euros o el anticipo de las devoluciones del IVA la contracción del Producto Interior Bruto habría aumentado hasta rozar el 7%, frente al 3,6% real.

Eso echando la vista atrás. Sobre el presente, ha añadido que la economía española está actualmente en tasas de crecimiento próximas a cero. "En términos de PIB, estamos próximos a cero en este momento", ha asegurado. El Gobierno prevé dejar atrás la recesión y obtener su primer dato positivo desde finales 2008 en el segundo trimestre de este año. A favor de esta teoría, las especulaciones que apuntaban a que la mejora podría darse ya en los tres primeros meses de 2010 han quedado en papel mojado por culpa del mal tiempo sufrido en este periodo.

Ocaña ha hecho estas afirmaciones durante la presentación de los datos de Ejecución Presupuestaria hasta febrero, periodo que se ha cerrado con un superávit un 35,4% inferior al del mismo periodo de 2009 con 3.277 millones de euros, lo que supone un 0,31% del PIB. Una cifra que mejora levemente las previsiones del Ejecutivo.

No obstante, según se ha encargado de recordar el propio secretario de Estado, los dos primeros meses del ejercicio no son representativos para sacar conclusiones" debido a que el Presupuesto para este año casi no ha empezado a ejecutarse y a que gran parte de los pagos se arrastran del ejercicio anterior. Pese a ello y a que grosso modo suponen un mayor deterioro de las cuentas públicas con respecto a la situación de hace un año, sí ha incidido en que hay signos de mejora en algunos apartados después de unos trimestres difíciles. Y ha valorado que supone situarse en una zona de relativa estabilidad.

Sobre los puntos positivos, según ha destacado Ocaña, la recaudación por IRPF estabiliza su retroceso ya que apenas cede un 0,3% hasta los 14.797 millones gracias al fin de la deducción de los 400 euros. El hecho de que las grandes empresas hayan empezado a trasladar a Hacienda este dinero ha permitido aumentar en un 1,5% las retenciones por rentas del trabajo. Un avance que ha permitido enjugar parte de la caída en las retenciones del capital y que seguirá aumentando tras el primer trimestre con los pagos de las pymes. No obstante, al menos hasta febrero, esta mejora no ha sido suficiente para evitar la bajada en el conjunto de los ingresos impositivos -que suponen el 95% del total-, ya que descendieron un 3,6%, sobre todo por las mayores devoluciones, un 45% más que hace un año.

Por su parte, la Seguridad Social obtuvo un superávit de 4.602 millones de euros en febrero, el equivalente al 0,44% del PIB, frente a 5.532,37 millones de euros obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior, lo que arroja una caída del 16% frente a 2009, según los datos de ejecución reflejados en el Sistema de información contable de la Seguridad Social. En términos de caja, estas operaciones no financieras se concretan en una recaudación líquida de 19.008,63 millones de euros, con un descenso del 0,54%, mientras que los pagos presentaron un aumento del 6,33%, hasta los 15.630,21 millones.