Corbacho rechaza de plano la rebaja de cinco puntos en las cotizaciones

El Gobierno se reúne bilateralmente con patronal y sindicatos para acercar posturas

El diálogo social encara hoy el primer día de una semana que debe ser clave para despejar o alejar el acuerdo que el Ejecutivo quiere cerrar este mes con empresarios y sindicatos para adoptar medidas contra la crisis. La jornada ha empezado con un primer encuentro entre el Gobierno y patronal en La Moncloa y tendrá continuidad esta tarde con una segunda entrevista entre el Ejecutivo y los sindicatos. Con el resultado de ambas citas, los protagonistas de las negociaciones se volverán a sentar, esta vez todos juntos, en una reunión tripartita que debe arrojar algo de luz sobre si han acercado posturas entre sus actores y que empezará a las 19.00. Aunque esta hora, como todo lo que rodea a este proceso en las últimas semanas, está pendiente de confirmar.

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No obstante, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha insistido antes de la cita definitiva en las líneas rojas del Gobierno y ha asegurado que "de ninguna de las formas" accederán a rebajar las cotizaciones sociales en cinco puntos como reclama los empresarios. "No se pueden rebajar sin poner en crisis lo que son las pensiones", ha asegurado antes de advertir de que si "bajamos cinco puntos de recaudación, la Seguridad Social entraría en déficit, y eso no es posible, a no ser que paralelamente se ponga encima de la mesa que se suban los impuestos", ha puntualizado.

Según Corbacho, lo que hay que tener claro es que "hay que garantizar la sostenibilidad del sistema", ya que más de ocho millones de personas dependen cada mes de la salud financiera de la Seguridad Social, "y con la seguridad de esos ocho millones de pensionistas no podemos jugar", ha subrayado. El Gobierno, en cualquier caso, va a estudiar "cuál es el margen, sin poner en riesgo la sostenibilidad del sistema" y ver "cómo en un momento de crisis podemos tomar algunas iniciativas que permitan aligerar en la medida de lo posible los costes a las empresas" algo en lo que "todos estamos de acuerdo, pero hay que hablar de propuestas razonables".

"Estamos en una semana decisiva para ver si es posible un acuerdo o no", ha advertido previamente el secretario general de UGT, Cándido Méndez, que ha admitido que estamos ante los últimos días para poder llegar a un consenso antes de las vacaciones. Según ha añadido en una entrevista a la Cadena Ser, "no se trata de una cuestión de tiempo, si no de voluntad"; y no ha descartado que las centrales acaben apoyando un pacto que incluya la controvertida rebaja de cotizaciones de las empresas siempre y cuando sea una medida "reversible y temporal" y no llegue a los cinco puntos que propone la patronal.

Las negociaciones tendrán que superar los últimos desencuentros entre sindicatos y empresarios tras la suspensión de la reunión que se iba a celebrar el pasado jueves. El encuentro fue suspendido a petición de la patronal. Esto, junto con las nuevas demandas que introdujo la semana pasada en la negociación la CEOE (recorte de cuotas sociales de cinco puntos o compromiso para la reforma laboral a medio plazo) han despertado las suspicacias por parte de los sindicatos, que sospechan que la patronal, pese a sus proclamas públicas en favor del diálogo y el acuerdo, está obstaculizando el pacto, según informa Manuel V. Gómez.

Fuentes sindicales incluso se muestran escépticas con la posibilidad de que la reunión tripartita llegue a celebrarse. Y, además, son pesimistas acerca del devenir de las conversaciones y el posible acuerdo social antes de fin de mes. El propio Méndez ha evitado esta mañana responder a si consideraba "posible" llegar a un consenso. "Yo creo que es necesario. Hay que tomar medidas ya para los parados que se están quedando sin prestación por el periodo largo de crisis. Es necesario enviar un mensaje a la población en este sentido antes de agosto", ha comentado.

Cena con Zapatero

Sobre la mesa hoy estarán los puntos más candentes en torno a los que se busca articular el acuerdo. El primero es la creación de una prestación de 420 euros para parados sin renta. La propuesta del Ejecutivo es que sea por medio año y luego estudiar su extensión por otros seis meses, pero los sindicatos piden al menos un año. La otra es la rebaja de cuotas sociales que demanda la patronal y a la que se oponen los sindicatos. Una propuesta que Méndez ve con "escepticismo e inquietud".

"La experiencia demuestra que cuando se han producido rebajas en las cotizaciones en base a la premisa de crear empleo, no se han cumplido", ha argumentado al tiempo que ha alertado sobre el riesgo de poner en peligro "un gran pilar del Estado de bienestar y el único con una alicaída pero efectiva situación de superávit".

En este punto, el líder de UGT, aunque ha recordado que "el Gobierno todavía no ha presentado su última propuesta", no ha descartado un eventual acuerdo siempre y cuando se encuentre "una fórmula compensatoria" de la rebaja de ingresos que supondría un recorte de las cotizaciones, que siempre debería ser "reversible y temporal". "Hay que hilar muy fino para garantizar que no hay erosión de las cuentas públicas", ha añadido antes de resaltar que, en cualquier caso, esta dismininución "ni por asomo podría tener la envergadura de cinco puntos" que solicitan las empresas ya que, según sus cálculos, supondría una "cantidad brutal e insostenible" para las arcas públicas de 18.000 millones de euros.

Junto a ellos, también están sobre la mesa otros temas como el absentismo laboral, medidas para inyectar liquidez en las pymes, la mejora de los servicios públicos de empleo o la prevención de riesgos laborales.

El Gobierno quiere acelerar la negociación. El presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, ha convocado a una cena a los líderes sindicales y patronales el próximo miércoles en La Moncloa para aproximar posturas. Trabajo ha aprovechado el fin de semana para "intercambiar" información con los agentes sociales, principalmente en lo concerniente de las rebajas de las cotizaciones sociales.

El CES afirma que no hay que esperar un acuerdo "milagrero"

El presidente del Consejo Económico y Social (CES), Marcos Peña, ha asegurado hoy que no hay que esperar un acuerdo "milagrero" entre Gobierno, sindicatos y patronal en la reunión de esta tarde del diálogo social y ha asegurado que el tramo final de unas negociaciones siempre es "delicado". Según ha añadido Peña tras inaugurar un curso de verano en El Escorial titulado Los servicios de empleo en el nuevo escenario económico, en el diálogo social "no hay ni buenos ni malos" y se ha mostrado confiado en que el acuerdo llegará "tarde o temprano".

No obstante, ha indicado que la "inflación de expectativas en el marco de una negociación puede ser letal", en relación con las peticiones que mantienen sindicatos y patronal sobre la rebaja de las cotizaciones a la seguridad social.

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