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La Universidad de Barcelona prevé una recuperación de las ventas de viviendas

Los precios de los pisos no se recuperarán hasta finales de 2010

"Horrible, espantosa, desastrosa, terrible, calamitosa". Con estos adjetivos describe el director del Máster en Asesoría y Consultoría Inmobiliaria y vicerrector de la Universidad de Barcelona (UB), Gonzalo Bernardos, la situación del mercado inmobiliario en 2008 en el informe anual que cada año elabora la universidad. Un año para olvidar. Pero lo peor de la tormenta ya ha pasado. "Las ventas de viviendas este año se van a incrementar, y bastante", ha asegurado Bernardos, hasta hoy conocido en el sector por su perspectiva pesimista. "Muchas empresas van a despachar el doble e incluso el triple que el año pasado, lo cual no es complicado porque no se vendía prácticamente nada", ha razonado. No obstante, el profesor de la UB advirtió que los precios no se recuperarán hasta finales de 2010.

Muchas empresas van a despachar el doble e incluso el triple que el año pasado, lo cual no es complicado porque no se vendía prácticamente nada

Bernardos fue duramente criticado en 2006 por la patronal de los promotores inmobiliarios, puesto que su informe preveía que los precios de la vivienda se desplomarían un 20% entre 2007 y 2009. "Me quedé corto", ha ironizado. Bernardos estima que el valor de los pisos ha descendido alrededor del 30% en dos años, y pronostica que seguirá haciéndolo este año otro 10%. Pero las bajadas serán ya marginales a partir de 2010. Otra cosa es la recuperación del sector, que tardará en reponerse. Para este año, Bernardos prevé la edificación de 175.000 pisos, la cifra más baja de los últimos lustros, y casi ridícula si se compara con las 920.000 viviendas visadas en 2006.

Contexto favorable

Las ventas se animarán este año por varios motivos. El primero es la bajada de los tipos de interé s. Si bien las entidades financieras han sido reacias a aplicar un diferencial bajo hasta ahora, Bernardos razona que a partir de ahora competirán por dar hipotecas con buenas condiciones, puesto que se la mayoría ha tenido que desprenderse de sus negocios estratégicos. Segundo, porque la bajada del precio y de las cuotas hipotecarias respecto a hace un año permite un ahorro del 50% en el pago de la vivienda. Y tercero, porque el inversor patrimonialista volverá a la vivienda tras los desplomes bursátiles.

Ahora la crisis inmobiliaria, según Bernardos, se desplazará al segmento de las oficinas, los locales comerciales y las naves industriales, que experimentarán caídas de hasta la mitad en los alquileres.