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Los efectos de la crisis en EE UU

Geithner pide poderes para actuar en entidades no bancarias

Se trata de evitar los riesgos que empresas como la aseguradora AIG pueden suponer para el sistema.- Geithner y Bernanke han pedido también una reforma de las instituciones y de la regulación del sistema

La administración del presidente Barack Obama sigue adelante con su intento de reforma del sistema financiero de EE UU para salir de la crisis. Si el lunes fue el plan destinado a comprar activos tóxicos en poder de los bancos con la ayuda del capital privado, plan muy bien recibido por las bolsas, y la petición de una reforma de la Reserva Federal para que gane poder, este martes ha llegado el turno de las instituciones no bancarias que, como se ha demostrado en el caso de la aseguradora AIG, pueden acarrear serios problemas para el sistema.

Tras el escándalo de las primas de los ejecutivos de derivados de la aseguradora AIG, que no es un banco, el Secretario del Tesoro de EE UU, Timothy Geithner, y el presidente de la Reserva Fedeal, Ben Bernanke, han acudido al Congreso, donde han pedido más poderes para poder intervenir en las entidades que no sean bancos pero que se hayan visto afectadas por la crisis. "Como hemos visto con AIG (...) instituciones sin depósitos financieros pueden suponer riesgos para el sistema tan peligrosos como los de los bancos" asegura Geithner en su comparecencia ante el Comité de Actividades Financieras del Congreso.

"Necesitamos autoridad para ser capaces de cambiar contratos, ser capaces de cambiar el modelo de negocio y deshacer lo que no funciona"

"El Gobierno de EE UU no tiene los medios legales a día de hoy para acometer una ordenada reestructuración de instituciones no bancarias que son grandes y complejas y que suponen un riesgo para nuestro sistema financiero (...) AIG arroja luz sobre la necesidad urgente de nuevos procedimientos de resolución", añade el polémico secretario del Tesoro.

Geithner y Bernanke, que han comparecido a la vez ante el Congreso, han pedido también una reforma completa de las instituciones y "de la regulación para eliminar las lagunas existentes en materia de control". "El Gobierno y el Congreso han de trabajar juntos" con este objetivo, han añadido.

Poder para cambiar lo que no funciona

"Necesitamos autoridad para ser capaces de cambiar contratos, ser capaces de cambiar el modelo de negocio y deshacer lo que no funciona", ha asegurado portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en la CNN.

Este nuevo modelo de actuación servirá para disipar ciertas dudas sobre las decisiones del Gobierno en AIG y en su futura intervención sobre ciertas instituciones en problemas y que no son bancos. De la crisis de los ochenta surgió un sólido sistema que, a través de la Corporación Federal Aseguradora de Depósitos (F.D.I.C), tenía cierto poder para intervenir en los bancos, tal y como ha ido ocurriendo desde el inicio de la crisis sobre todo con pequeñas y medianas instituciones de ahorro, pero no en instituciones no financieras.

Como ha ocurrido en otras ocasiones, la división partidista desaparece en estos casos. Así, el presidente del Comité de Actividades Financieras, el republicano Paul Kanjorski, ha asegurado que el sistema no se puede permitir el lujo de "tener entidades como AIG actuando totalmente incontroladas y sin regulación cuando tienen un efecto tan poderoso en la economía".