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Paul Krugman cree que el final de la crisis está lejos

En declaraciones a la cadena SER, el Nobel de Economía afirma que es probable que aparezcan nuevos escándalos como el 'caso Madoff'

El economista Paul Krugman, último premio Nobel de Economía, cree que el final de la actual crisis económica es aún "lejano" y considera probable que aparezcan nuevos escándalos financieros como el de Madoff, así como la nacionalización de más bancos en EEUU. Así lo ha señalado en una entrevista concedida este viernes al programa radiofónico Hora 25 Global, que emite Cadena SER.

"La crisis es peor de lo que había pensado. Yo pensé que íbamos a tener problemas con la caída del mercado inmobiliario, pero la escala misma desde luego de dicha crisis es una gran sorpresa. Bueno, las cosas son tan malas como se dicen, sí, esto es una depresión muy fuerte, y yo creo que va a ser la peor depresión desde la última depresión", ha declarado Krugman, que cree que, aunque se producirán algunas mejoras, "quizás a finales de 2009", será difícil establecer cuándo se logrará una recuperación plena.

Además, el Nobel considera probable que salgan a la luz nuevos escándalos como el caso Madoff. "Casi seguro veremos más situaciones de esta índole, porque cuando se cae la casa encuentras los esqueletos en el armario"", dice.

Por otro lado, Krugman ha calificado de "necesaria" la decisión de la Reserva Federal estadounidense de recortar los tipos de interés hasta prácticamente cero, pues cree que "la mejor forma de evitar una depresión de este tipo es responder con cierta agresividad en un momento temprano", aunque no ha entrado a valorar las posibles repercusiones a medio plazo de la decisión de Bernanke y su equipo.

Obama no lo tendrá fácil

Respecto al futuro inmediato que espera a Estados Unidos tras la llegada de Obama a la Casa Blanca, el próximo 20 de enero, el economista ha mostrado su preocupación por la velocidad en la implantación del paquete de medidas adelantado por el presidente electo para reactivar el mercado laboral y crear empleo, pues considera que "es muy difícil implantar un programa de este tipo en menos de seis meses" y apuesta por que tardará al menos un año.

Krugman cree también que la Administración Bush no ha ayudado mucho en la solución de los problemas. Aunque afirma que el presidente saliente no causó la crisis, reconoce que no ayudó a prevenirla y que su Administración impidió la correcta regulación del mercado. En este sentido, opina que Bush no ha sido un buen presidente "desde el punto de vista económico, ni desde ningún punto de vista".