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La medida anunciada por Zapatero para los parados, una moratoria con riesgo

Los desempleados que se acojan al aplazamiento de la hipoteca verán incrementada su cuota mensual en 100 euros en 2011

A simple vista, los desempleados (presentes o futuros) están de enhorabuena. El Gobierno ha anunciado que concederá una moratoria de hasta dos años para el pago del 50% de su hipoteca. Se verán así descargados de la principal rémora del presupuesto familiar, el pago de la vivienda, a la que los hogares deben dedicar casi la mitad de su renta bruta disponible, según los últimos datos hechos públicos por el Banco de España.

Vista así la medida puede calificarse de ejemplar. Un trabajador que caiga en desempleo, y cuya hipoteca no supere los 170.000 euros, se ve liberado de pagar 500 euros mensuales de su hipoteca, un ahorro de 12.000 euros en los próximos dos años, de aquí hasta finales de 2010. Un verdadero alivio. Pero, ¿qué pasa en enero de 2011? Pues que la hipoteca subirá, y lo hará en una media de 100 euros.

Otro riesgo: Si al cabo de dos años, el parado pierde la casa, los contribuyentes asumen la deuda de la moratoria

En efecto, la medida anunciada por el Ejecutivo es sólo de carácter temporal, no condona la deuda hipotecaria durante dos años sino que solo la aplaza. Al término de la moratoria, el banco prorratea en diez años las cuotas que quedan por pagar del importe que no ha cobrado en esos dos años. La consecuencia para una hipoteca media es de un aumento de al menos 100 euros al mes. Hay que llamar la atención en que el Gobierno ha impuesto un plazo de diez años para recuperar la cantidad demorada, y no en la totalidad de la vida del préstamos -entre 25 y 30 años para las hipotecas normales- lo que habría disminuido el riesgo para los parados que se acojan a la medida.

En realidad, los técnicos del Ministerio de Economía han diseñado un traje a la medida de la pareja típica española: dos mileuristas que se han comprado un piso a 25 años, y dedican el sueldo de uno de los dos a pagar la letra, y el otro al resto de gastos. Al quedarse en paro uno de ellos, la prestación de desempleo no sería suficiente para hacer frente a la hipoteca. Con los 500 euros que asume el Estado, la pareja puede respirar tranquila.

Los parados que se acojan a esta medida y en 2010 no hayan encontrado trabajo u obtengan un empleo cuyo sueldo no sea superior a la prestación por desempleo tendrán un problema mayor en 2011: su hipoteca habrá crecido. A la vista de los últimos datos de desempleo y las previsiones de los organismos internacionales (la Comisión Europea ha pronosticado una tasa de paro del 15%), no parece que pese a que haya recuperación, los parados vayan a resolver sus problemas laborales en 2010.

Los contribuyentes también corren riesgos

El otro riesgo que conlleva la medida afecta a todos los españoles en su calidad de contribuyentes. Y es que si, pasados los dos años de gracia, el parado no puede hacer frente a su deuda y el banco lleva a cabo el embargo, las cantidades que ha dejado de pagar en ese periodo correrán a cargo del Estado. El Ejecutivo no ha hecho ninguna previsión de los fondos que movilizará con esta medida.

En efecto, esas cantidades están avaladas por el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Si el parado no paga, es el banco público el que se hace cargo de la deuda. Es decir, que el banco se queda con el piso embargado y el Estado con la deuda de dos años del parado insolvente. Y es que como apunta el dicho: "La banca nunca pierde".