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Crisis financiera mundial

Los bancos estadounidenses quieren el dinero del fondo para pagar dividendos

El Tesoro creó el paquete de ayudas para reactivar el mercado de crédito, no para retribuir a sus accionistas

Los bancos de Estados Unidos que están recibiendo unos 163.000 millones del gobierno, supuestamente para que reanuden los préstamos al público, "están en vías de usar más de la mitad de ese dinero para dividendos a sus accionistas", ha revelado hoy el diario The Washington Post.

A mediados de octubre el secretario del Tesoro, Henry Paulson, anunció una intervención gubernamental en la banca privada sin precedentes desde la Gran Depresión de los años 1930, con la compra de acciones en instituciones privadas.

Paulson dijo que el propósito de esa intervención era fortalecer la posición de los bancos para que reanudaran los préstamos a individuos y empresas. El crédito se ha restringido en EEUU porque los bancos abarrotan dinero para protegerse de las pérdidas en el negocio de las hipotecas de alto riesgo.

El uso del dinero para el pago de dividendos a los accionistas, que no reanima el crédito, ocurrirá "con permiso del gobierno a lo largo de los próximos tres años", indicó el Post que citó como su fuente a funcionarios de la Administración Bush.

La quiebra de Lehman Brothers eleva la morosidad del tercer trimestre a 142.254 millones

La quiebra de Lehman Brothers y de Washington Mutual ha elevado la morosidad en el tercer trimestre del año a 186.200 millones de dólares (142.254 millones de euros, al cambio actual), la mayor cuantía "en la memoria reciente", según un informe de Standard & Poor's (S&P) publicado hoy.

Frente al volumen de deuda bajo calificación de S&P en mora en el tercer trimestre, el total de 2007, año en que los impagos ascendieron a 8.150 millones de dólares (6.227 millones de euros), resulta una cantidad casi insignificante. En su comunicado, la agencia indica que la gran mayoría de los impagos del tercer trimestre provino de las quiebras de las dos entidades estadounidenses citadas, así como de todas sus subsidiarias.

Entre julio y septiembre, un total de 28 compañías bajo calificación de la agencia entraron en mora, lo que supone la mayor cifra desde el tercer trimestre de 2003 y cinco empresas más que en todo 2007. Del total, 24 tenían su sede en Estados Unidos; dos, en Europa; una, en Canadá, y otra, en Hong Kong.

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