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Zapatero limita sus "nuevas medidas" contra la crisis a un plan para las constructoras

Zapatero anuncia en el Congreso como únicas medidas novedosas una línea de créditos que amplíe los plazos a constructores de cara a que se destinen las viviendas al alquiler, y la creación de dos sociedades cotizadas de inversión en el sector inmobiliario

"No esperen una batería de propuestas, no tiene sentido improvisar". La comparecencia más esperada en las Cortes tras el descanso estival, la del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a petición propia y para repasar las medidas llevadas a cabo ante la crisis económica, ha arrancado este miércoles con una declaración de intenciones que ha aplacado las expectativas del hemiciclo. El jefe del Ejecutivo, no obstante, ha reconocido que la situación que "viven muchos ciudadanos" es todavía "complicada", y ha aclarado que el Gobierno permanecerá "atento" ante las circunstancias en las que se desarrolla la crisis. Se preveía que la intervención de Zapatero estuviera enmarcada en la lucha contra el desempleo que ha alcanzado cotas del 10,4% en el mes de agosto. "El Gobierno se siente y es responsable del empleo" ha manifestado el jefe del Ejecutivo durante su comparecencia.

He acudido al pleno para dar confianza y dar la cara ante la crisis que viven los españoles

El líder del PP, Mariano Rajoy, el primero en subirse al atril tras el presidente, ha mostrado su perplejidad "sincera" por el hecho de que el presidente del Gobierno no anunciara "nada nuevo ni relevante" en el Congreso y le ha preguntado con ironía: ¿A qué ha venido usted aquí? En el turno de réplicas, Zapatero ha respondido al líder de la oposición que ha acudido al pleno para "dar confianza y dar la cara" ante la crisis que viven los españoles. El jefe del Ejecutivo ha criticado la falta de rigor en la intervención de Rajoy y ha pedido "cautela" a los grupos a la hora de analizar los datos macroeconómicos.

El resto de grupos parlamentarios ha mostrado su oposición a la gestión de la crisis y han reprochado a Zapatero su falta de acción, demora y exhibicionismo.

Crédito a cambio de alquiler

El presidente del Gobierno, a pesar de evitar llenar su intervención de una "batería de propuestas", ha lanzado al aire dos nuevas medidas para fomentar el mercado de la vivienda: en primer lugar la creación de dos sociedades cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario, que tendrán un régimen fiscal favorable y aportarán liquidez a las empresas del sector; y en segundo lugar, lo más novedoso, una nueva línea de créditos ICO para impulsar la oferta de alquiler aumentando el plazo de los préstamos concedidos a los promotores de viviendas para construir a cambio de que las destinen durante un tiempo al alquiler. A esta partida se destinarán unos 3.000 millones de euros, aunque se prevé que puede alargarse el montante si la respuesta de los constructores es positiva.

Ante el anuncio, el G-14, el grupo de las 14 primeras inmobiliarias, se ha apresurado a calificar de "positiva y muy eficiente" la medida. "Se trata de una combinación de medidas muy correcta, que atacará a múltiples objetivos y que tendrá un importante impacto en el sector, porque está en el núcleo de nuestros problemas", ha indicado el secretario general de este grupo, Pedro Pérez.

La lucha contra el paro (un 24% más en 2008) , como adelantase el propio presidente del Gobierno, ha centrado parte de la comparecencia de Zapatero en el Congreso. El empleo será precisamente, según ha presentado el jefe del Ejecutivo ante los diputados, el "mejor termómetro" para conocer el avance de la economía, y el "dato más preocupante" al que va a hacer frente el Ejecutivo socialista. "Cada persona que no encuentra empleo o pierde el que tiene representa un fracaso colectivo", ha añadido Zapatero.

Paro en construcción

En este sentido, uno de los sectores más golpeados por la destrucción de empleo es la construcción (un 70% más en 2008). El presidente del Gobierno ha anunciado que los 100.000 nuevos parados de agosto en este sector contarán con la reorientación de talleres de empleo gestionados por las formaciones locales. Precisamente, Zapatero ha recordado que propondrá a los agentes sociales un ampliación del actual Plan de Empleo para elevar su presupuesto total hasta los 1.106 millones de euros, con el fin de capacitar y adecuar profesionalmente a esos 100.000 desempleados.

Antes de estos anuncios y tras repasar los malos datos macroeconómicos de la actual coyuntura (01,% de PIB en el último trimestre y casi medio millón de nuevos parados en 2008), Zapatero se ha agarrado al clavo de la mejora en el índice de confianza de los consumidores y el ligero frenazo de la inflación ahora por debajo del 5%. En este apartado, el presidente del Gobierno ha augurado que el IPC se situará por debajo del 4% al final de año gracias a la caída de los precios del petróleo en torno a los 100 dólares el barril. A pesar de las malas cifras macroeconómicas, el jefe del Ejecutivo ha reiterado que su Gobierno elevará las pensiones un 6% en 2009.

Para acabar de tocar de pesimismo el pleno del Congreso, la Comisión Europea ha hecho pública en medio de las intervenciones su revisión a la baja del crecimiento de España. La CE prevé que la economía caiga en recesión durante el segundo semestre de 2008.

Zapatero ha fijado cuatro pilares en el plan de actuación del Gobierno para la recuperación económica: competitividad para las empresas, políticas sociales, diálogo social para el empleo, y austeridad. Precisamente en este último apartado que ha exigido a todas las administraciones, el jefe del Ejecutivo ha anunciado que el crecimiento del gasto no financiero en los presupuestos de 2009 "no superará el 3,5%", por debajo del límite aprobado en junio por el Congreso de los Diputados, que era del 5%. Estos presupuestos, según ha recalcado el presidente del Gobierno en su segunda intervención atenderán a la "austeridad" que obliga la crisis, pero sin abandonar dos objetivos: "políticas sociales y productividad-competitividad".

"Lo lógico es que el flujo de la inmigración se reduzca"

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha abordado también durante el turno de contrarréplica en el pleno del Congreso, la polémica desatada por el anuncio del ministro Celestino Corbacho de cerrar las puertas a la contratación de inmigrantes en los países de origen. Ante las preguntas del portavoz del grupo IU-ICV, Joan Herrera, Zapatero ha reconocido que "lo lógico y normal es que el flujo de la inmigración por esos cauces [empleos de difícil cobertura, contingente y temporales] se reduzca" ante la destrucción de empleo y el parón de la economía. El jefe del Ejecutivo ha explicado, no obstante, que se mantendrán las contrataciones en el apartado de temporeros y empleos de difícil cobertura según "necesidades". El presidente del Gobierno ha expresado además que los países en origen tienen que conocer que "las expectativas de empleo son menores".

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