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El G-8 pide sacar al mercado los excedentes de alimentos

Los ocho países más industrializados expresan su "profunda preocupación" por el alza de los precios de los alimentos, que amenaza la seguridad alimentaria mundial.- Reiteran su compromiso de doblar la ayuda anual a África

Los líderes del G-8 han expresado hoy su "profunda preocupación" por el alza del precio de los alimentos, que podría afectar a la seguridad alimentaria, empujando a la hambruna a millones de personas. Por ello, ha pedido a los países que dispongan de reservas de alimentos a hacer "disponibles" parte de estos excedentes para los países que más lo necesitan. Eso sí, "de forma que no distorsione el comercio", según reza el comunicado de la cumbre del G-8 que se celebra en la ciudad japonesa de Toyako.

En lo que toca a la seguridad alimentaria global, afectada por el alza imparable de los precios de los productos básicos, el G-8 se muestra "profundamente preocupado", por lo que hace un llamamiento "a los países con reservas suficientes de alimentos para que hagan disponible parte de sus excedentes para los países que lo necesitan, en una época de significativos aumentos de precios y de forma que no se distorsione el comercio".

Creen las potencias que "la fuerte alza de los precios de la alimentación mundial, asociada a problemas de suministro en numerosos países en desarrollo, amenaza la seguridad alimentaria mundial". "El impacto negativo de esta evolución podría hacer caer a millones de personas en la pobreza y revertir los progresos alcanzados hacia la realización de los Objetivos del Milenio de la ONU", dicen los presidentes de EE UU, Japón, Canadá, Rusia, Reino Unido, Italia, Francia y Alemania.

Para evitarlo, los Ocho también consideran "imperativo" eliminar las restricciones a la exportación de alimentos y hablan de impulsar las agriculturas locales. En su declaración tras la reunión en la localidad japonesa de Toyako, los siete países más industrializados y Rusia se dicen dispuestos a hacer todo lo posible para garantizar la seguridad alimentaria a corto y largo plazo. Entre otras ideas, se ha mencionado la de un sistema "virtual" de reservas para propósitos humanitarios, coordinado internacionalmente, para la gestión de los stocks de alimentos.

En cuanto al alza de los precios del petróleo, las potencias piden a los países productores que aumenten "rápidamente" la producción para frenar los precios, lo que, junto con los altos precios de alimentos y materias primas, suponen un "serio riesgo" para el crecimiento mundial. No obstante, son "optimistas" sobre la situación económica mundial. El G-8 expresa asimismo su compromiso de poner en marcha políticas de desarrollo de biocombustibles que no pongan en peligro el suministro alimenticio, fabricados a partir de "plantas no comestibles y biomasa que no se puede comer".

Ayuda a África

Los asistentes a la Cumbre de Toyako han acordado también un plazo de cinco años para desbloquear 60.000 millones de dólares (38.170 millones de euros) para luchar contra las enfermedades infecciosas en África, especialmente el sida y la malaria. Mantienen de ese modo la promesa, alcanzada en la reunión del G-8 en Escocia en 2005, de doblar la ayuda al continente para 2010, de 25.000 a 50.000 millones de dólares al año.

"Reiteramos nuestro compromiso de esforzarnos y trabajar para conseguir el objetivo de repartir 60.000 millones de dólares en cinco años para combatir las enfermedades infecciosas y reforzar la sanidad", dice el comunicado del G-8.

La mayoría de los líderes del Grupo de los Ocho se mostraron optimistas sobre la previsión económica, a pesar de admitir que en la actualidad existen "incertidumbres". Además, los mandatarios de las economías más poderosas del mundo se han mostrado a favor de completar "de forma exitosa" la ronda de Doha para la liberalización del comercio, ante la reunión que se celebrará a finales de este mes en Ginebra.