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Conthe presenta en Barcelona el Código Unificado de Buen Gobierno

El informe pretende fijar las normas que deben cumplir las empresas que cotizan en bolsa

El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Manuel Conthe, ha defendido hoy en Barcelona el Proyecto de Código Unificado de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas, frente a las críticas de las empresas afectadas.

Conthe ha declarado no tener miedo de "conjuras y conspiraciones", alegando que el hecho de que sean varias no tiene más valor. Conthe ha criticado que las críticas al Código, que pretende fijar las normas que deben cumplir las empresas que cotizan en bolsa, vengan avaladas por los ejecutivos y no por las propias sociedades. "Me gustaría que las propuestas de las empresas también viniesen avaladas por sus accionistas", declaró.

Por el momento, el proyecto de Código promovido por la CNMV ha recibido quince alegaciones distintas, lo que ha provocado un intenso debate entre el regulador y las propias empresas afectadas. Los autores de la propuesta son 13 personas procedentes de diversos sectores: además de Manuel Conthe, cinco pertenecen a la Administración: Soledad Núñez (directora general del Tesoro), Carmen Tejera (Ministerio de Economía y Hacienda), Pilar Blanco y Joaquín de Fuentes, (Justicia) y José Manuel Gómez de Miguel (Banco de España). Como representantes del sector privado figuran Jesús Caínzos (ex vicepresidente del BBVA), Ana María Llopis, Cándido Paz-Ares, Aldo Alcese y Vicente Salas. A propuesta de Conthe se incorporaron José María Garrido y Enrique Piñel, expertos en la UE.

Equiparable a la normativa de otros países europeos

Conthe ha contado hoy con la presencia de algunos de los autores del texto, como Jesús Cainzos y Aldo Alcese, quienes han defendido la validez del Código y su contenido, equiparable, según han afirmado, a la normativa de otros países europeos. Los autores de la propuesta han destacado que en el Código se recoge una fórmula, "que no existe en ningún lugar del mundo", para crear mayorías en consejos de compañías cotizadas, como las españolas, a través de la ponderación de la representación en los consejos de las sociedades de alta capitalización, que podrían formar mayorías con los ejecutivos representados en el consejo.

Manuel Conthe también le ha señalado que los ejecutivos no han de estar en el consejo para evitar que tengan voto múltiple en estos organismos. Según el máximo responsable del regulador de los mercados, "es muy difícil ser un consejero independiente, porque el que quiere ser independiente ha de estar dispuesto a soportar presiones y no es sólo una cuestión de recomendaciones, sino de tener carácter".

Las declaraciones de Conthe se suceden después de que, la pasada semana, varias compañías españolas del Ibex 35 anunciasen que estaban preparando un documento conjunto en el que sintetizarían su oposición a las recomendaciones de buen gobierno recogidas en el proyecto de Código Unificado elaborado por un equipo coordinado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Las empresas consideran que el Código Conthe, anunciado el 16 de enero, es "muy reglamentista" y "coarta la libre empresa".

Tras la publicación del borrador del Código a mediados del mes pasado, media docena de compañías del Ibex 35 acordaron coordinar una posición conjunta en contra del mismo. En la actualidad, los secretarios de los consejos de ocho compañías trabajan en la redacción de un documento que presentarán ante la CNMV antes de que expire el plazo de pública consulta al proyecto, que expira el próximo 28 de febrero.

El objetivo de la iniciativa, de la que forman parte Santander y BBVA, Telefónica, Repsol YPF, Endesa, Iberdrola, Ferrovial y PRISA, entre otras compañías, es recabar la adhesión de las 35 compañías del Ibex y encomendar a Antonio Zoido, presidente de la Sociedad de Bolsas, la presentación de la posición conjunta. Las compañías argumentan que el proyecto de Código Unificado, cuyo objetivo es "armonizar y actualizar" las normas de los dos informes de buen gobierno anteriores, "está elaborado desde un punto de vista teórico y falta el de las empresas", según fuentes de las empresas promotoras.