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La mitad de los trabajadores del mundo ingresan menos de dos dólares al día

Un informe de la OIT señala que la situación podría mejorar con políticas orientadas a aumentar la productividad

La mitad de los trabajadores del mundo, es decir unos 1.400 millones de personas, están atrapados por la pobreza y no logran superar junto a sus familias los 2 dólares de ingresos diarios, revela el informe anual sobre el empleo presentado hoy por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). De ellos, 550 millones viven una situación de pobreza aún más extrema ya que apenas logran ganar un dólar al día.

Un experto del organismo y coautor del informe, Jeff Johnson, ha señalado que el problema es aún más grave si se considera que a esos trabajadores pobres se sumarán 514 millones más de personas que entrarán en el mercado laboral de aquí al 2015. "Si no se hace algo ahora para enfrentar esta situación, el problema estará fuera de control", advirtió.

Según la OIT, esta situación podría mejorar con políticas orientadas a aumentar la productividad laboral, de manera que se creen oportunidades de "empleo decente y productivo", claves para reducir la pobreza de acuerdo con lo planteado en las Metas de Desarrollo del Milenio de la ONU.

El estudio señala, además, que la región de América Latina y el Caribe no logrará la meta de reducir a la mitad el número de trabajadores que viven con menos de un dólar diario en 2015, pues para ello necesitaría un crecimiento económico anual de entre 3 y 4%, muy por encima del promedio de 2,4% de la última década.

Johnson dijo que "las regiones del mundo donde se ha observado un crecimiento débil de productividad o una reducción del mismo, y donde la pobreza se mantiene constante o se ha incrementado, son América Latina y Africa subsahariana".

Según el informe, sólo las regiones del sureste asiático, del sur de Asia, de Oriente Medio, el norte de Africa y las economías en transición están actualmente en el buen camino para alcanzar las tasas de crecimiento que requieren para impulsar el empleo de calidad.

Desempleo

El informe indica que 185,9 millones de personas estaban desempleadas en el mundo en 2003, lo cual representa la punta del icerberg del problema de déficit de trabajo decente, ya que un número siete veces mayor de personas tienen empleo y, sin embargo, viven en situación de pobreza.

No obstante, el porcentaje de personas que vive por debajo del umbral de la pobreza ha disminuido con respecto al nivel alcanzado en 1990, pasando del 57,2% al 49,7%. "La falta de empleo no es la única causa de la pobreza", ha señalado el director general de la OIT, Juan Somavia, "también hay que tener en cuenta la naturaleza menos productiva de los empleos".

"El crecimiento de la productividad es, después de todo, el motor del crecimiento económico que puede permitir a mujeres y hombres obtener ingresos suficientes para salir de la pobreza", ha añadido Somavia.

Beneficios para empresas y trabajadores

El informe argumenta que los beneficios de una ganancia en productividad comienzan al nivel de las empresas, con menores costos de producción y mayores ganancias y competitividad, y luego se extienden a los trabajadores en forma de mayores ingresos y jornadas menos largas.

Además, los beneficios impactarían sobre la macroeconomía, con precios más bajos, aumento en el consumo y más empleo. Sin embargo, reconoce que también puede causar perjuicios como la reducción de algunos sectores.

Deslocalización y desempleo

El aumento de la productividad en los países industrializados no está provocando un traslado de puestos de trabajo hacia países un vías de desarrollo, sino que se está produciendo una destrucción de empleos que no se reemplazan, sobre todo en el sector manufacturero. Mostrando como ejemplo datos correspondientes a la economía estadounidense, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la potente agencia que depende de Naciones Unidas ha llegado en su Informe sobre el Empleo en el Mundo, publicado hoy en Ginebra a esta conclusión. Según el informe, los datos sobre el impacto de la deslocalización a nivel mundial indican que "no se están trasladando empleos de una parte del mundo a otra". Más bien, lo que se observa es que el incremento de la productividad ha provocado "la eliminación de muchos empleos que existían antes" y que no se han reemplazado, sobre todo en el sector de las manufacturas. Tomando como referencia EE UU, se señala que en la década de los 90, la producción de acero en Estados Unidos aumentó de 75 a 102 millones de toneladas, pero el número de empleos en esa industria se redujo de 289.000 a sólo 74.000 trabajadores. La OIT explica que, aunque la deslocalización es la responsable de "algunas de las pérdidas de empleo en las economías industrializadas", es sólo un pequeño factor en todo el desempleo que se registra en ese grupo de países en términos anuales. Utilizando estadísticas del Departamento de Trabajo de EE UU para el primer trimestre de 2003, la OIT recuerda que la deslocalización provocó menos del 2 por ciento de despidos masivos que se produjeron en el gigante norteamericano.

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