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El profesor de Economía Alex Weber, probable sucesor de Welteke al frente del Bundesbank

Es el candidato elegido por el Gobierno, a falta de su ratificación por el directorio del banco central

Un profesor universitario, Axel Weber, será propuesto mañana por el Gobierno como nuevo presidente del Banco Central alemán, el Bundesbank. Un portavoz del ministerio de Finanzas ha señalado esta tarde que Weber es el hombre elegido por el canciller alemán, Gerhard Schröder, y el ministro de Finanzas, Hans Eichel.

La candidatura, que será presentada mañana en consejo de ministros, será sometida al directorio del Bundesbank. Weber sustituirá así a Ernst Welteke, que dimitió el pasado viernes por las sospechas de corrupción.

Weber, profesor de economía internacional en Colonia, es uno de los cinco "sabios" responsables de aconsejar al Gobierno en materia económica y pertenece a un consejo científico del Banco Central.

Según fuentes gubernamentales citadas por el diario económico Financial Times Deutschland, en su edición de mañana, Weber, de 47 años, es "un economista excelente con amplios conocimientos de política monetaria nacional e internacional".

El nombramiento de Weber, un personaje que no pertenece al mundo de la política, parece encaminarse a mejorar la imagen de la institución, empañada por el caso Welteke. La elección de Weber no era esperada; se barajaban nombres como el del actual presidente interino, Juergen Stark, que en principio parecía tener más posibilidades.

Invitaciones de entidades privadas

Welteke, que presidió el Bundesbank desde septiembre de 1999, dimitió el pasado viernes, por haber aceptado la invitación del banco privado Dresdner Bank para pasar, junto con su familia, el fin de año de 2001 en un lujoso hotel de Berlín para celebrar el estreno de los billetes de euro.

La Fiscalía del Estado de Fráncfort abrió una investigación contra el banquero, de 61 años, bajo la sospecha de haber recibido favores de la entidad financiera, de cuya supervisión se encarga en parte el propio Bundesbank.

La presión sobre Welteke aumentó la semana pasada al ser revelado que había aceptado otra invitación del fabricante de automóviles BMW, que también tiene un banco financiero de vehículos, para presenciar una carrera de Fórmula Uno en Montecarlo en julio de 2003.