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Reportaje:TELEFONÍA | CiberP@ís

Teléfonos que quieren ser tableta

Galaxy Note lleva un puntero que añade versatilidad al aparato - La batería dura 13 horas - Gracias a su pantalla es más cómodo leer y editar vídeos

Llega el momento de salir de casa. Llaves, cartera, documentación y teléfono. ¿Cojo la tableta? ¿Me llevo un cuaderno? ¿Y el teléfono? ¿Debería llevar cámara? Todo depende del número de aparatos que se quieran arrastrar.

El último aparato de Samsung aspira a ser todo a la vez: cuaderno, lector, tableta y móvil. Samsung Galaxy Note une los tres objetos básicos en 180 gramos. En el mundo anglosajón a estos híbridos se les llama Phoneblet o tabphone, o sea la fusión de tableta y teléfono, aquí podría ser el tabletófono, una evolución, sin duda, de aquel famoso zapatófono del aprendiz de espía Maxwell Smart. Una pretensión largamente perseguida por el consumidor, pero nunca, hasta ahora, conseguida.

El precio libre, sin subvención de operadoras, es de 729 euros

En el mundo anglosajón a estos híbridos se les llama 'tabphone'

De hecho, las consultoras que publican estadísticas sobre productos cada vez tienen más dificultades para catalogarlos. En el terreno de las tabletas, por ejemplo, mientras unas las mantienen separadas de los ordenadores, otras ya las contabilizan como tales. De hecho, su poderío informático las acerca mucho. ¿Puede ocurrir lo mismo con los teléfonos inteligentes en un cercano futuro?

El Galaxy Note no es el primer móvil con una pantalla generosa, tiene 5,3 pulgadas -con resolución similar a la de un ordenador o una tableta de 10 pulgadas, excelente para ver vídeos, fotografías o navegar por la Red-. De hecho, no es el primer móvil en nada: ni en el puntero ni en la duración de la batería, ni en el peso. La novedad y la diferencia con el resto, es que Samsung ambiciona con el Note darle al consumidor un aparato integral, reuniendo lo mejor de cada uno.

El Note se ha pensado tanto para crear como para consumir contenidos.

Dispara fotografías de ocho megapíxeles y graba vídeo a 1.080 píxeles. En ambos casos tiene la misma definición que el iPhone 4S. Esa definición puede dejar cortos los 16 gigas de memoria interna, aunque se pueden añadir otros 32 a través de una tarjeta microSD.

La gran novedad es su parte inferior. Ahí se esconde el lápiz táctil, bautizado como S Pen. Sirve para tomar apuntes, como si fuera un bolígrafo con una aplicación creada para tal efecto, pero también para retocar fotos y editar vídeos. La integración es tal que S Choice, la tienda de aplicaciones pensadas para usar el puntero, cuenta con un acceso directo en la pantalla principal. Por ahora hay unas 30 aplicaciones.

Como suele pasar, la clave estará en la capacidad para ganarse los desarrolladores. La previsión es llegar a las 400 en marzo.

Las aplicaciones nativas del Note lo convierten en una buena opción para ejecutivos que no quieren cargar con varios aparatos a la vez, para ver hojas de cálculo sin moverse entre pantallas o tener el calendario completo de un vistazo. También puede ganar adeptos entre creativos que quieran tomar notas, trazar bocetos o editar pequeños vídeos sin usar ordenador.

La ventaja de ser grande es que la batería se comporta mucho mejor que en los móviles. Si Apple promete 10 horas de autonomía para el iPad 2, Samsung habla de 13 horas de uso en este aparato. El doble de lo ofrecido por los teléfonos de alta gama.

Note nace con el sistema operativo Android 2.3 instalado, pero se podrá poner al día. También va preparado para el pago sin contacto (NFC) y el sistema de telefonía 4G.

Durante la pasada feria de electrónica de consumo en Las Vegas, la firma coreana se empeñó en promocionar el aparato de todas las formas posibles: carteles en los autobuses, pósteres en las paredes del recinto y dibujantes dispuestos a regalar una caricatura trazada con el nuevo lápiz de este supersmartphone.

El precio libre, sin subvención de operadoras, es de 729 euros.

Un precio superior al de la mayoría de las tabletas o similar al de comprar teléfono y tableta de gama media. En resumen, se puede llevar todo en uno, pero gratis no sale.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de enero de 2012