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El desafío iraní

La UE embarga el petróleo de Irán

"No permitiremos que Teherán se haga con el arma nuclear", advierten Merkel, Sarkozy y Cameron - La prohibición del crudo entrará en vigor el 1 de julio

La Unión Europea impuso ayer un embargo total a las importaciones de petróleo iraní a partir del próximo 1 de julio con el propósito de forzar a la República Islámica a volver a la mesa de negociaciones para discutir sobre "su preocupante programa nuclear", en palabras de Catherine Ashton, coordinadora de la política exterior comunitaria.

"No permitiremos que Irán se haga con armamento nuclear", señalan Nicolas Sarkozy, Angela Merkel y David Cameron en un comunicado que sostiene el "paquete de sanciones sin precedentes a Irán". La Administración de Barack Obama aplaude la medida, mientras el ministro español de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo, asegura que aunque España importa "el 20% del petróleo de Irán" no sufrirá consecuencias porque "Arabia Saudí me ha garantizado el suministro y que se va a mantener el precio".

La Unión reconoce que es un "paquete de sanciones sin precedentes"

Todos los activos del Banco Central iraní en la UE quedarán congelados

La entrada en vigor del embargo será gradual: sólo los socios con contratos en vigor podrán ejecutarlos hasta esa fecha. España -el país europeo más dependiente de Irán, tras Grecia, con un 14,7% de su aprovisionamiento petrolero procedente de allí, el 20% cuando se cortó el flujo de crudo desde Libia- es uno de los beneficiarios de tal exención, "lo que da tiempo a buscar suministros alternativos", según Margallo. El ministro también celebra otras flexibilizaciones en el programa sancionador: España podrá seguir exportando a Irán productos petroquímicos durante cinco años y habrá otras exportaciones financiadas a través de un banco iraní que podrán seguir dos años más.

El veto afecta a las importaciones de petróleo y sus derivados, tanto en sus vertientes de transporte como en las relativas a su financiación y aseguramiento. También será ilegal importar desde la UE productos petroquímicos y exportar equipamiento y tecnología aplicables a este sector, crucial para la economía iraní.

Una vez anunciada la medida, el presidente francés y los primeros ministros de Alemania y Reino Unido emitieron un duro comunicado en el que atribuían "el paquete de sanciones sin precedentes" al hecho de que "los dirigentes iraníes no han conseguido restablecer la confianza internacional en la naturaleza exclusivamente pacífica de su programa nuclear".

Tras manifestar que Irán "ya está exportando y amenazando con la violencia en la región", los tres grandes europeos "piden a los dirigentes de Irán que suspendan de inmediato sus actividades nucleares secretas y cumplan sus obligaciones internacionales". No dicen cuál es la alternativa si es que la encuentran. La vía europea es la de la presión económica.

El régimen iraní no pestañeó. "Es guerra psicológica, pero nuestra nación no cederá en la obtención de sus derechos", declaró el portavoz de Exteriores en Teherán. "El país que decida prescindir de la energía iraní será pronto reemplazado por otros".

China es uno de los países que podrían cubrir el hueco europeo. Ashton reveló que la semana pasada habló con un alto responsable de Pekín en Nueva Delhi sobre la cuestión iraní. "Le dije que la comunidad internacional debe estar unida", señaló ella en referencia no expresa a Japón y Corea del Sur. "Otros han dicho que no aprovecharán el vacío creado por nuestra ausencia y otros han dicho que aplicarán sus propias medidas de presión".

Desde que la idea del embargo se presentó ante los ministros, el 1 de diciembre, países como Grecia, Italia y España, los más dependientes del crudo iraní, habían venido planteando objeciones a la drástica renuncia de esa fuente de aprovisionamiento. Las reservas han desaparecido al encontrarse suministradores alternativos y pactarse una cronología que da aire a los más acuciados. "Cepsa y Repsol me garantizan que tienen fuentes de suministro alternativas", explica el jefe de la diplomacia española.

Junto al embargo petrolero los ministros han acordado congelar todos los activos del Banco Central iraní en la UE, aunque el ente podrá seguir interviniendo en otras actividades comerciales legales bajo estrictas condiciones.Las medidas de ayer son las últimas de una larga e infructuosa cadena que ha visto las congelaciones de activos de más de 500 personas físicas y jurídicas iraníes, el veto a exportaciones a Irán de producto sensibles o la prohibición de invertir en el sector de hidrocarburos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de enero de 2012