Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El futuro del PSOE

El congreso abre una guerra en el PSOE andaluz en vísperas electorales

Griñán: "Atacar a la secretaria de Organización es atacarme a mí"

La inesperada ruptura de la mayoría del PSOE de Sevilla por el control de la lista de delegados al 38º congreso federal, ha desembocado en un pulso político entre el secretario general del PSOE andaluz y presidente de la Junta, José Antonio Griñán, y el líder de la agrupación sevillana, José Antonio Viera. Griñán no solo ha bajado a la arena, sino que se ha metido de lleno en un charco, quizás por primera vez en su larga trayectoria como militante socialista.

En Sevilla hay una guerra abierta, con dos frentes: la composición de la lista de delegados al congreso federal y el control del partido. Y la mezcla de esos dos ingredientes está provocando un lío fenomenal en una agrupación que no es una más. Sevilla es al PSOE de Andalucía lo que el PSOE de Andalucía es al federal. Aporta el 23% de los 234 delegados andaluces.

Los veteranos contemplan con estupor la batalla que se ha desatado

El presidente no ha hablado, pero su entorno apoya a Carme Chacón

Los que están participando en esta pelea no solo no la ocultan, sino que quieren que todo el mundo se entere. De otro modo, no se explica el cruce de advertencias públicas de unos y otros que se produjo ayer, y en el que, por ahora, no se percibe ninguna bajada de tensión.

La reunión que celebraron a las seis de la tarde del miércoles Griñán y Viera, a solas, en la sede del PSOE en San Vicente, no actuó de apagafuegos, sino todo lo contrario. Viera se mantiene en sus trece de hacer valer su autoridad y de ser él quien proponga la lista de delegados e incluya a todas las sensibilidades del partido. Por el contrario, Griñán le ha ordenado que la haga con los que se sientan en su ejecutiva, más próximos a la actual número dos del PSOE andaluz y exsecretaria de Organización de los socialistas sevillanos, Susana Díaz. El tándem Viera y Díaz se descompuso en el mismo momento en el que se celebró el acto de Carme Chacón en Sevilla, dos días después del que protagonizó Alfredo Pérez Rubalcaba en la capital andaluza. La presentación ante la militancia de la exministra de Defensa estuvo mucho mejor organizada - "hubo toque de corneta", en opinión de un dirigente- que la del exministro, y eso puso en guardia a Viera, porque él no fue el que hizo sonar el cornetín.

Viera ha comunicado a Griñán que apoya a Pérez Rubalcaba para la secretaría general del partido. En esa posición están destacados e influyentes socialistas sevillanos, como el alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, quien ayer declaró: "Voy con Rubalcaba porque Chacón puede significar la catalanización del PSOE, lo que no es conveniente para el partido, Andalucía y España". También va "a muerte" con Rubalcaba el expresidente de la Junta de Andalucía José Rodríguez de la Borbolla, quien afirmó a este periódico que el congreso es "para redefinir el PSOE y no para hacer literatura y frases".

Toscano, que es el alcalde del Ayuntamiento socialista andaluz con más población, arremetió contra la secretaria de Organización, a la que acusó de ejercer "presiones" sobre los cuadros del partido para que apoyen a Chacón, "utilizando" a Griñán, al que aconsejó cuál debe ser su papel: "El de garante de que la libertad individual de cada militante se pueda ejercitar".

Las declaraciones del alcalde de Dos Hermanas sentaron muy mal al presidente de la Junta, quien salió en defensa de su número dos. "Atacar a la secretaria de Organización es atacar al secretario general del PSOE de Andalucía. Que no hagan trampas diciendo que están solo contra la secretaria de Organización. No lo voy a admitir", afirmó a EL PAÍS.

A todo esto, Griñán todavía no ha hecho públicas sus preferencias para la secretaría general del PSOE, aunque cada vez está más clara su inclinación por la dirigente catalana. Personas de su entorno consideran un plus para sus aspiraciones como candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía la imagen de renovación en el PSOE que proyecta Chacón. Él, no obstante, no ha dicho ni media palabra, pero las señales y signos que emiten los más próximos así lo indican.

Veteranos dirigentes del PSOE están contemplando con estupor la batalla que se ha desatado, que Griñán no puede perder de ninguna de las maneras para no resultar debilitado con vistas a las elecciones que se celebrarán dentro de dos meses. Griñán, además, tiene que encabezar la lista de delegados del PSOE de Sevilla al congreso federal que se celebrará en la capital andaluza. Pero, hoy por hoy, no se sabe si lo hará en una candidatura de consenso o encabezando una distinta de la que proponga el secretario general provincial. Él, en cualquier caso, "no teme que haya dos listas".

En otras provincias, las refriegas internas están muy en clave provincial. En Cádiz, la mayoría afín al secretario provincial, Francisco González Cabaña, se sitúa al lado de Rubalcaba, mientras la crítica está con Chacón y en contra de Cabaña. Ocurre lo mismo en Málaga, donde los críticos, donde hay mayoría de rubalcabistas, quieren erosionar al secretario provincial, Miguel Ángel Heredia. La candidatura oficial dice que está "con Griñán" y muchos de ellos con Chacón. Igual pasa en Almería, donde la ejecutiva apoyará lo que diga Griñán, pero donde también habrá una candidatura alternativa. Nadie se atreve todavía a poner el contador de apoyos a Rubalcaba o a Chacón en marcha.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de enero de 2012