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Fitch adelanta una nueva rebaja de la nota de España y de otras cinco economías europeas

La agencia pide que se recorte el gasto en sanidad y educación

Los analistas de Fitch no apuestan por sorprender al mercado. El pasado mes de diciembre pusieron bajo revisión negativa la calificación de seis economías europeas (Irlanda, España, Italia, Eslovenia, Chipre y Bélgica) y ese veredicto será publicado este mismo mes. No son buenas noticias para nadie. Tampoco para España. "La situación nos parece tan preocupante que esperamos que se produzca una rebaja de la calificación en las próximas semanas", en uno o dos escalones precisaba en una conferencia en Madrid Ed Parker, responsable de análisis soberano de la agencia.

El pasado mes de octubre, Fitch situó la calificación de la deuda española en AA- y, de cumplir ahora su peor amenaza, esta podría caer hasta una simple A. "Reconocemos el alcance del ajuste que está en marcha, pero el legado del boom es un reto considerable para el nuevo Gobierno", reconocía Parker. Las rebajas pueden ir a más a lo largo del año. "La revisión anunciada en diciembre responde a cómo hemos visto las cosas en los últimos meses de 2011", precisa el responsable de Fitch. "Y si vemos que se produce una intensificación de la crisis en la eurozona, por supuesto lo reflejaremos en nuestros ratings".

La calificadora no descarta nuevos recortes si la crisis de la UE se agudiza

Precisamente, la agencia Standard & Poor's rebajó el viernes la deuda española hasta A. Un nivel que su directora general de ratings soberanos para Europa y África, Myriam Fernández de Heredia, considera generosa. En una entrevista con la emisora Business TV, aseguró que, en realidad, los "ratings implícitos" que se derivan de la prima de riesgo de la deuda española en el mercado corresponderían a una calificación por debajo de los niveles de inversión, esto es, en la categoría de bonos basura o BB, seis escalones por debajo del nivel actual.

Fitch también ha rebajado la previsión de crecimiento para España al 0% para este año, frente al 0,5% previsto, y ha considerado muy decepcionante el dato del déficit del 8% en 2011, dos puntos más de lo comprometido. "Esto abre muchas dudas sobre los objetivos de este año y de 2013", admitía, al tiempo que cuestionaba la capacidad del Ejecutivo para controlar los gastos de las comunidades autónomas.

Otro analista de la firma, Gilhem Costas, director de finanzas públicas internacionales, considera sin embargo que no es "completamente justo" culpar solo a las CC AA de la desviación del objetivo porque muchas de las transferencias hechas a las regiones no se acompañaron de suficiente financiación. "La sanidad y la educación suponen el 60% del presupuesto de las CC AA, unos gastos que han venido creciendo a un ritmo del 10% anual y es el Estado quien debe liderar su reforma para reducir el nivel de gasto. Tendrán que repensar la financiación o el nivel de servicio que quieren prestar".

Costas ha cifrado la necesidad de financiación de las regiones este año entre 30.000 y 35.000 millones de euros, un nivel "insostenible" y que puede colocar a algunas regiones en serios problemas de liquidez. "Pero el Gobierno ha lanzado un mensaje muy fuerte de que no dejará caer a ninguna comunidad autónoma. Ahora hay que conocer en detalle la condicionalidad que impondrá a esa decisión".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de enero de 2012