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La CEOE propone congelar dos años los salarios y un contrato de crisis

Los sindicatos rechazan la propuesta y exigen garantizar el poder adquisitivo

La distancia que separa a sindicatos y patronal para alcanzar un acuerdo global sobre salarios y reforma laboral crece. Y lo hace justo cuando debería estar estrechándose. La CEOE planteó ayer congelar los salarios en 2012 y 2013 y una leve subida en 2014 en la reunión que mantuvieron ayer con los negociadores de UGT y CC OO. Además, los empresarios propusieron un contrato indefinido de crisis que rebaja la indemnización por despido y cambios sustanciales en la negociación colectiva, explican fuentes de ambas partes. Los sindicatos rechazaron la propuesta. El tiempo para lograr un pacto antes del próximo Consejo de Ministros se acaba.

La vuelta de la recesión ha llevado a los agentes sociales a negociar la extensión hasta 2014 del pacto de moderación salarial alcanzado a comienzos de 2010. Las conversaciones están tan avanzadas que ambas partes han comenzado a cambiar borradores del texto. Pero ayer se encontraron con varios escollos muy difíciles de salvar.

El acuerdo para la reforma laboral se aleja a pocos días de acabar el plazo

La patronal pide una indemnización por despido más barata

La delegación de la patronal, compuesta por Alberto Nadal, adjunto a la Secretaría General de la CEOE, y José de la Cavada, director de Relaciones Laborales, propuso a los sindicatos congelar los sueldos en 2012 y 2013. Para 2014, la patronal está dispuesta a estudiar la posibilidad de que los salarios suban ligeramente si mejora la situación económica.

Además, los empresarios, en línea con el discurso tradicional del Banco de España, no aceptan las cláusulas de revisión salarial que garanticen el poder adquisitivo de los trabajadores. Como mucho aceptarían una nueva cláusula en que la referencia no fuera el IPC español como hasta ahora, sino el europeo, al que habría que descontarle la evolución de los precios de la energía y de los impuestos. España tiene habitualmente una inflación más alta que la de la Unión Europea. Por lo que tomar este referente que propone la CEOE, dificulta la pérdida de competitividad de las empresas españolas, pero hace casi imposible mantener el poder adquisitivo de los asalariados.

Los sindicatos -representados ayer por Ramón Górriz y Paloma López por CC OO y Toni Ferrer y Pedro Gallego por UGT- rechazan la propuesta. Aceptan que los salarios crezcan por debajo de la inflación de 2012 a 2014 y a dar más flexibilidad a las empresas para que negocien los sueldos con sus trabajadores. A cambio reclaman garantías para el poder adquisitivo y que se controlen los precios de los productos básicos y los beneficios empresariales.

La cita de ayer fue posterior a las palabras del líder de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, en las que afirmaba que era posible alcanzar un acuerdo de moderación salarial. Para ello, será necesario que tanto él como el líder de UGT, Cándido Méndez, y el presidente de la CEOE, Juan Rosell, que mantendrán una reunión el lunes se esfuercen al máximo.

Además de la propuesta sobre salarios, ayer la CEOE puso sobre la mesa un contrato indefinido que rebaja los costes de despido. "Para reducir la dualidad con los temporales", explica un directivo de la organización. Con esta figura, que estaría vigente por dos años, la indemnización por despido improcedente ascendería a 20 días por año trabajado con un tope máximo de 12 mensualidades (ahora asciende a 45 días o a 33, según el tipo de contrato) y la del procedente a 12 días (ahora, 20).

La patronal también planteó cambios en la ordenación de la negociación colectiva. Entre otras cosas, exige que los empresarios dispongan de un margen mayor de horas (el 15% de la jornada) para poder realizar cambios en los horarios de trabajo y que se puedan negociar convenios de empresa en cualquier momento, sin tener que esperar a que acabe la vigencia del convenio sectorial como ocurre en la actualidad.

También estas propuestas chocan con los sindicatos. En lo que respecta a la negociación colectiva, UGT y CC OO se niegan a firmar un pacto salarial si al mismo tiempo se cambian las reglas del juego, explica una fuente sindical.

Con este escenario, y pese a los acuerdos ya alcanzados en otras materias (mutuas y absentismo, resolución extrajudicial de convenios, formación, traslado a lunes de festivos), parece difícil el acuerdo. Más todavía, si se tiene en cuenta que patronales regionales como las de Madrid no están dispuestas a aprobar un pacto si los sindicatos no dan su brazo a torcer y aceptan gran parte de las pretensiones de la CEOE, explican fuentes empresariales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de enero de 2012