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Sanidad revisará de forma urgente las prótesis PIP

Centenares de mujeres llevan en España los implantes de mama retirados en 2010 - Francia aconseja su extracción

El Ministerio de Sanidad ha encargado un "estudio urgente" sobre los implantes mamarios de la empresa Poly Implant Prothèse (PIP). Las autoridades españolas analizarán estas prótesis, retiradas del mercado en marzo de 2010 por su mala calidad y riesgo de rotura -pero que aún llevan centenares de mujeres-, después de que Francia haya recomendado a sus ciudadanas que se las extraigan, aunque de forma preventiva y no urgente. En ese país, una plataforma constituida por 2.000 afectadas presentó en noviembre varias denuncias contra el fabricante de las PIP -que quebró en 2010-, por casos de rotura, inflamación y cáncer. Sin embargo, el Instituto Nacional del Cáncer (INC) francés desechó esta última sospecha el jueves.

Una asociación de afectadas reúne casos para una demanda conjunta

A pesar de eso, Francia pide a las más de 30.000 mujeres que llevan prótesis PIP que se operen para extraérselas. Una medida preventiva sin precedentes que sufragará la sanidad pública y que costará unos 60 millones de euros. Algunas de las prótesis de la compañía Poly Implant contienen silicona de uso industrial y no médico y pueden romperse con más facilidad. De hecho, se han registrado casos de este tipo en toda Europa.

Sin embargo, solo Francia ha recomendado por el momento su extracción. En Reino Unido, Alemania o España, donde también se han detectado casos de rotura, las autoridades aconsejan a las mujeres un seguimiento médico constante. La extracción debe valorarse caso por caso, dicen. Tras las discrepancias sobre la conveniencia de extraer las prótesis, España pidió ayer a la UE que centralizase las medidas para evitar la alarma. Sin embargo, el Comité de Seguridad Sanitaria de la Comisión Europea respondió que debe ser cada país el que tome la decisión sobre las prótesis. Los responsables comunitarios aseguraron, no obstante, que estudian los riesgos de las prótesis, como se ha hecho desde que se detectó el fraude de PIP en 2010, lo que conllevó su retirada del mercado.

Mientras, en España, una asociación de afectadas de Valencia trata de reunir a mujeres para presentar una demanda conjunta. En Reino Unido, unas 200 mujeres han denunciado a las seis clínicas privadas que las operaron. Se da la circunstancia de que en España, antes de ser retiradas del mercado, se implantaron prótesis PIP también en hospitales públicos. En Cataluña y en Valencia más de 1.000 mujeres recibieron un implante de ese tipo tras una reconstrucción mamaria derivada de un cáncer. A todas se les ha hecho un seguimiento, dicen las autoridades de estas dos regiones. En algunos casos, reconocen, tuvieron que extraerlas las prótesis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de diciembre de 2011