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Reportaje:

Alves, el mejor socio de Messi

El lateral brasileño sobresale en el juego azulgrana por su versatilidad

Aumenta la admiración por el juego del Barça. Los elogios de los jugadores van en aumento. Ayer se pronunciaron Riquelme y Raí. El argentino expresó su admiración por Iniesta: "Es el que mejor juega a este juego. Sabe cuando hay que ir para adelante, cuando hay que ir para atrás; si tiene la pelota por la izquierda, sabe quién está en la derecha. Sabe todo lo que hay que hacer, cuándo tiene que gambetear, cuándo tiene que ir más rápido, o más lento. Y eso es lo único que no se puede comprar ni aprender. Uno puede aprender a patear, a controlar la pelota, pero a saber todo lo que pasa en la cancha no, con eso se nace". "El 4-0 le vendrá muy bien al fútbol brasileño, será una derrota que servirá. Lo que ha hecho el Barcelona es una provocación para nosotros: es la muestra de cómo se juega táctica y técnicamente", reflexionó por su parte Raí en Com Ràdio.

Los brasileños coincidieron en que su mejor jugador de la final no jugaba precisamente en el Santos sino en el Barça y se llamaba Alves, relegado discutiblemente del podio por Neymar. Alves tuvo de nuevo una actuación pletórica en la final de Yokohama porque participó en tres de los cuatro goles: centró para Xavi en el 0-2, también intervino en la jugada del 0-3 materializado por Cesc y habilitó a Messi en el 0-4. Las estadísticas y las sensaciones coinciden en que el brasileño se ha convertido en el mejor socio de La Pulga.

A Alves le ha favorecido especialmente que el Barça juegue a partir del 3-4-3 cuando precisamente se pensaba que podía ser el futbolista sacrificado. Y es que la versatilidad del brasileño le permite jugar de extremo derecho. Ataca y pone buenos centros y, además, recupera el balón defensivamente por su capacidad para desplegarse.

El físico de Alves es prodigioso, sobre todo su elasticidad. Va y viene sin parar y ha solucionado muchos partidos con sus penetraciones por la banda. A cambio, también se ha significado por algunas concesiones defensivas. Xavi y Piqué le han recordado a menudo sus obligaciones tácticas en el campo y los rivales acostumbran a buscar su espalda. Guardiola, sin embargo, siempre ha salido en su defensa: "Dani nos da mucho más de lo que nos quita".

Exuberante en la cancha, Alves es especialmente extravertido fuera del campo, donde luce todo un surtido de sombreros. En Yokohama optó por ponerse el gorro de Papá Noel. Las bromas de Alves son constantes, a veces hasta pueden parecer pesadas, y pasa por ser buen amigo de Messi. Ambos se buscan en los partidos y también en el vestuario. Funciona bien como asistente y, de vez en cuando, marca algún tanto, como el que le metió en la Liga al Mallorca. El domingo falló un cabezazo en la boca del gol, un error que sonrojó a Messi y Cesc, protagonistas de la jugada.

"Jugamos un buen partido, pero aún nos queda mucho por disfrutar. El camino de todas maneras está muy claro y, por si acaso, el entrenador nos lo recuerda en cada entrenamiento, todos los partidos", afirmó Alves, cuya titularidad en la selección brasileña es mucho más discutida que en el Barcelona.

Alves, juntamente con Abidal, fueron los dos únicos jugadores no formados en la cantera del Barça que formaron contra el Santos. A pesar de que quiere intervenir en todos los partidos, el brasileño también ha pasado a formar parte de las rotaciones diseñadas por Guardiola. Este jueves tampoco jugará el partido de Copa contra L'Hospitalet porque el entrenador le ha dado vacaciones hasta el día 29.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de diciembre de 2011