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Reportaje:

Adiós al norte del norte

Ugia Pedreira, Guadi Galego y Abe Rábade despiden esta noche el trío Nordestin@s

Hasta aquí. Al menos, hasta aquí. Cinco años ha durado la aventura. Cinco años, docenas de conciertos y un disco que vendió más de lo que esperaban en la Navidad de 2006. Esta noche se cierra el círculo de Nordestin@s. Ugia Pedreira, Guadi Galego y Abe Rábade clausuran el proyecto con el que se acercaron al mar, "al miedo y al amor por el mar", su mar, exactamente como lo iniciaron: en diciembre y con un concierto en el Teatro Principal de Santiago. Volverán a interpretar las canciones de aquel debut y añadirán cuatro o cinco piezas que compusieron a lo largo de todo este tiempo. "Puede pasar cualquier cosa", avisa Pedreira. "En Nordestin@s nunca hemos ensayado mucho. El azar siempre navega por el escenario. Improvisar es como tirarse por un acantilado".

"Para continuar habría que tener algo que decir y no es el caso", explica Galego

Pasa a menudo. Ugia Pedreira es de Foz y Guadi Galego de Cedeira, pero fue en Lalín, tierra adentro, donde constataron que tenían un mar común: el norte. "Trabajábamos juntas en aCentral Folque", recuerda Galego camino de un concierto en Arzúa. "Nos dimos cuenta de que compartíamos muchas canciones, con variantes de cada zona, y nos apetecía compartir todo eso con un pianista. Pensamos en Abe Rábade, aunque yo estaba convencida de que nos iba a decir que no. Nosotras procedíamos de la música popular y él trabajaba en un discurso muy diferente, el del jazz, más conceptual y complejo. Quizá fue eso lo que se le hizo atractivo". Y dijo que sí.

"Para Guadi y para mí fue como un regreso a casa", explica Ugia Pedreira. "Era un homenaje a la familia y a la gente de las tierras altas del norte. Una vez que reunimos las composiciones, tomamos la gran decisión de Nordestin@s: invitar a ese señor del jazz gallego que es Abe Rábade". El disco se grabó en un directo en el Teatro Principal y el desaparecido sello Falcatruada lo puso en las tiendas. Nordestin@s llegó a estar entre los trabajos más vendidos en el mercado peninsular aquellas navidades. Entre Lendas do mar e Se ti queres mezclaban composiciones propias con la memoria musical común de las dos vocalistas. La innovación siempre es relativa. "La gente no se queda con lo que suena a nuevo, sino con lo que suena a verdad", dice Galego.

"Personalmente, yo no tenía más expectativa que la de hacer un disco bonito y aportar otro grano de arena a la música popular gallega, pero creo que sirvió para abrir los ojos ante la gran riqueza de nuestro patrimonio marítimo", argumenta Pedreira. "Hoy no sé si habríamos vendido tantos discos, el mercado ha cambiado mucho. Nordestin@s funciona porque te hace llorar: sirve para limpiar muchas almas. Hay un componente de pasión muy importante, un ingrediente que yo identifico con la manera de cantar de los pescadores del norte, de cantar y de vivir, mirándote a los ojos".

No se ha roto nada en el trío, pero hasta aquí. "Por coherencia", dice Guadi Galego, que abandonó Berrogüetto en el ecuador de este proyecto. "Porque para continuar habría que tener algo que decir y no es el caso. Ha sido una experiencia personal riquísima, no guardo ningún mal recuerdo, pero era un proyecto temático. Es mejor dejarlo ahora". Cinco años son muchos años para un disco. "Tocaba", tercia Pedreira. "Los grupos tienen un principio y un final, como las relaciones de amor. Es natural, y además hay vida después de la muerte. Todos tenemos otros proyectos. A lo mejor volvemos a encontrarnos los tres a los sesenta, quién sabe". Sin dramas.

La directora de la escuela de música popular aCentral Folque regresa estos días de Moulin du Roc, en Francia, donde ha estado colaborando con el saxofonista David Murray y su banda. Con Marful, el proyecto que comparte con Marcos Teira, Pedro Pascual y Pablo Pascual, ha editado Manual de sedución, y con el brasileño Fred Martins ha publicado este año Acrobata. Guadi Galego debutó en solitario hace dos años con Benzón y tampoco para. Va de concierto en concierto con ayuda del GPS. "Vivo la música de manera muy feliz, sin dramatismo. Me dejo llevar. A lo mejor en unos meses estamos hablando de un disco, pero ahora mismo todo está en el aire".

Son tiempos salvajes, también en la música. "No estamos peor que los fontaneros", se apura a aclarar Ugia Pedreira. "Como dice un amigo, puede haber poco pan para todos, pero si lo repartimos bien y con canciones, sabrá mejor. Los artistas podemos mejorar la vida de la gente. Por fin, podremos convertirnos de nuevo en trovadores. Nos hemos hartado de explotar los recursos de la tierra y estamos a punto de llegar al límite. Nos toca ser humildes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de diciembre de 2011