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Reportaje:

Pepe Rubianes de celuloide

Huerga lleva al cine al popular actor desaparecido

"¡Aznar, hijo de la gran puta, vete a veranear a Bagdad!". Pegando ese grito de cara al mar: esa es la imagen que recuerda Joan Gràcia, de Tricicle, del iconoclasta, irrepetible, añorado (por algunos) Pepe Rubianes en el documental que ha hecho Manel Huerga sobre el popular actor, fallecido hace dos años.

Pepe & Rubianes, que tiene previsto su estreno en salas el próximo día 23, reúne los testimonios de un grupo de amigos del deslenguado, irrefrenable, gamberro y extraordinario cómico, autodenominados las viudas de Rubianes, y los junta con imágenes de archivo del personaje, de sus actuaciones y de su vida privada. Entre los participantes, Joan Manuel Serrat, Joan Lluís Bozzo y Carles Flavià. "En África me olvido de que soy actor y cada vez que tengo que regresar se me hiela el corazón", dice Rubianes a la cámara desde algún lugar del continente que tanto amaba. "Era capaz de tener a 3.000 personas pendientes de lo que salía de su boca durante tres horas", recuerda Bozzo, asombrado, sobre el gran precursor de los actuales monologuistas. El documental de Huerga repasa en imágenes la vida del actor y recuerda las polémicas en que le metieron su visceral apasionamiento y su incontinencia verbal (verbigracia: "A mí, la unidad de España me suda la polla por delante y por detrás...", la famosa tirada en TV-3 que tantos disgustos le acarreó).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de diciembre de 2011