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La oposición condiciona un nuevo pacto urbanístico

La legislatura se inició con un fracasado pacto urbanístico entre el PP y el PSdeG, que concluyó con la aprobación de la reforma de la Ley de Ordenación del Territorio sin el apoyo de los socialistas. El desacuerdo dejó tocado el propósito del conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, de promover una Ley del Suelo totalmente nueva y por consenso antes de que acabe el mandato. Ayer lo recuperó, al relanzar en el Parlamento su propuesta para diseñar una ley urbanística para Galicia. La oposición recogió el guante, aunque sin ocultar su desconfianza hacia los propósitos de Hernández.

PSdeG y BNG advirtieron al conselleiro que para que el acuerdo fructifique, el PP de que debe abandonar su modelo de "especulación" y la política del "vete haciendo y la destrucción del territorio". El portavoz socialista de urbanismo, Ismael Rego, indicó que "falta saber" si el PP "está en disposición de cambiar aquello que vino haciendo hasta ahora" y coincide en que las principales modificaciones de ordenación territorial de la legislatura "no son estimulantes".

En la misma línea, Teresa Táboas, del BNG, pidió a Hernández que aclare su apuesta urbanística y si va a "cerrar la puerta" al modelo del que el PP "hizo bandera", que deja "barbaridad tras barbaridad". "Si el modelo es el territorio como un tablero de ajedrez para jugar a la especulación, ahí no nos van a encontrar", advirtió.

Votos innecesarios

En una comparecencia a petición propia en el pleno del Parlamento, el conselleiro apostó por abrir una reflexión sobre la situación urbanística, a la que se incorporen las instituciones y los agentes sociales implicados. Hernández manifestó su voluntad de negociar "inmediatamente" las bases para el trabajo en la Cámara, aunque recordó que "la aritmética parlamentaria" no hace necesarios los votos de la oposición.

La Xunta no apuesta por un marco "totalmente nuevo", sino por aprovechar las cuestiones que "están bien" y diseñar un sistema que permita a todos los ayuntamientos renovar su plan general. Entre las propuestas concretas, Agustín Hernández sugirió establecer dos tipos de planes, uno de ellos para ciudades o localidades con un urbanismo complejo y otro para ayuntamientos menores y con un urbanismo de "escasa complejidad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de noviembre de 2011