sucedió esta semana

Meretrices en lucha. Las prostitutas protestaron el pasado domingo. La policía las hostiga, dicen. Molesta a sus clientes. Les hace pruebas de alcoholemia a traición. Piden la documentación. Incordian. Y todo con la intención de dificultar su trabajo. Una actividad que no está castigada, pero a la que no se pueden dedicar tampoco legalmente. A la manifestación acudieron 30 meretrices (palabra de uso exclusivo en los medios de comunicación y que jamás utilizaría uno de los "hostigados" clientes) y su portavoz, Cristina Garaizabal, solicitó poder trabajar en un lugar facilitado por el Ayuntamiento "limpio, con papeleras y mayor seguridad". El Consistorio no está dispuesto.

La nieve gusta. Nevó en Madrid. El Puerto de Navacerrada se cubrió el lunes con varios centímetros de nieve. No demasiados, pero sí los suficientes como para cubrir de blanco el suelo. Muchos diarios, independientemente de su línea editorial, publicaron estampas nevadas. La nieve le gusta a todo el mundo.

Derribos selectivos. El Ayuntamiento derribó un par de infraviviendas en el poblado chabolista de Puerta de Hierro y, de paso, acabó con la "infraestructura" que el Movimiento 15-M mantenía en el lugar, que incluía una cocina fabricada con palés de madera. Quedan una docena de chabolas habitadas por 54 personas. A estas demoliciones suele acudir un empleado municipal vestido de camuflaje y con un casco con redecilla.

Parla, en peligro. Las noticias que afectan a la economía de los municipios de la región no cesan. Parla es protagonista con frecuencia. Esta semana repitió. La empresa que gestiona el tranvía de la localidad (un medio de transporte omnipresente en esa ciudad, a la que cruza por todos los puntos cardinales) dio un ultimátum: o le pagan o abandonan el mantenimiento de los trenes. Nada extraordinario. El Ayuntamiento le debe 48 millones de euros a la concesionaria. Por otra parte, el despido que planea sobre 66 empleados municipales volvió a ser material periodístico: el pleno de Parla rechazó esa posibilidad. En Alcorcón, a lo largo de la semana, también se ha hablado de una deuda de muchos dígitos.

Robo de chorizos. La Policía Nacional investiga un robo cometido la madrugada del jueves en una charcutería de Alcalá de Henares de la que varias personas se llevaron 60 jamones y decenas de embutidos ibéricos como lomos, salchichones y chorizos, además de unos 8.000 euros en metálico. Para ser más precisos: los ladrones se llevaron 60 jamones, 20 lomos ibéricos, más de 10 quesos y numerosos chorizos y salchichones de alta calidad, según denunció el dueño, que ha valorado en unos 400 euros el precio de cada jamón ibérico sustraído.

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