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VUELTA RÁPIDA | MOTOCICLISMO | Gran Premio de la Comunidad Valenciana

Somos uno

La temporada que tuvo Jorge Lorenzo en el 2010 es exactamente la misma que ha vivido Casey Stoner este año, su dominio no tuvo contestación. Solo cambian las nacionalidades y las motos. Para Stoner, algunos resultados, muchos, llegaron simplemente por sus propias aptitudes, indiscutibles; y otros pocos por un golpe de suerte, como el que tuvo favorecido por el abandono de Lorenzo en Australia o por salvar su único despiste en carrera, como hizo en Japón. Esa es la sensación que me deja esta temporada que acaba de terminar. El nivel de las máquinas fue elevado a otro nivel superior, pero fue Casey el responsable de llevarlo al último piso de un rascacielos, no solo un escalón por encima de lo que estaba. Lo que ha ocurrido este fin de semana en Valencia es una buena muestra: logró la pole por un segundo de diferencia con sus rivales y ganó la carrera por solo 15 milésimas pero después de haber cometido un error. Aún así, salvó la victoria.

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Stoner tiene el mismo material que las otras tres Honda oficiales han tenido a lo largo del año, pero solo él hizo que fuera emocionante disfrutar de su enorme talento. No puedo dejar de intentar imaginarme cómo se siente alguien como Jorge, pero especialmente Dani, que era el otro favorito al título, porque lleva su misma moto, exactamente la misma. La temporada de Casey es como si les diera a sus compañeros de fábrica una patada en el culo. No podemos olvidar que es el primer año de Casey en Honda. Y eso resulta descorazonador para sus compañeros y rivales, porque esos otros pilotos han tenido más oportunidades que él con esa misma moto, más tiempo, han gozado de más paciencia. Dani lleva seis años en Honda; Dovizioso, tres; y Simoncelli, llevaba dos años. Solo Stoner ha logrado el título Mundial. En solo un año.

Si echo un vistazo a 2012, cuando empezará una nueva era para las 1000cc, me pregunto qué les aportará a pilotos como Lorenzo o Spies, que han estado un paso por detrás de las Honda, o incluso a equipos como Ducati. Esperemos que el nivel de competición para Yamaha y para Jorge mejore. Esperemos que Dani encuentre la manera de alcanzar el nivel de su compañero de equipo. Tengo la extraña sensación de que quizá vayamos a leer los mismos capítulos del libro el año que viene. Será muy difícil ser Casey, acercársele, batirle.

Al margen de esto, quiero felicitar a Capirossi por todos los años que compitió y por sus tres campeonatos del mundo. Fue muy bonito ver su última carrera con el 58 en su moto. Y, al hilo de esto, me gustaría también aprovechar para felicitar a este deporte por convertirse en una sola persona en el nombre de Simoncelli. He estado en el paddock 32 años y nunca he vivido nada como lo de ayer. Personalmente no puedo tener una imagen objetiva del homenaje, porque formé parte de él, pero puedo imaginarme cómo habrá sido verlo en las casas: las tres categorías de motos, la organización, el equipo Gresini, todos en la parrilla. Luego llegaron las tracas y aquella fantástica foto de Marco. Fue increíble ver todas estas motos juntas. Fue incluso emocionante cuando el pasillo de talleres se abrió y empezaron a desfilar todas las motos. En lugar de tener la cabeza gacha, por la pena, sentimos orgullo por haber conocido a alguien tan especial y por saber cómo rendirle su merecido homenaje.

A la prensa, a los pilotos, a los equipos, a la asociación de pilotos, al consejero delegado de Dorna, Carmelo... a todos, gracias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de noviembre de 2011