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Las ciudades podrán cerrar zonas a los coches más contaminantes

Los vehículos serán etiquetados según sus emisiones - Los eléctricos, híbridos y de gas tendrán preferencia en aparcamientos, carga y descarga y peajes

Los coches más contaminantes tendrán una etiqueta roja. Los menos, una verde. Entre ambos colores, una gama cromática de otros tres niveles clasificará a los vehículos según sus emisiones. Es una de las 90 medidas que incluye el Plan Nacional para la Calidad del Aire aprobado ayer por el Consejo de Ministros, que crea un marco para que las ciudades puedan vetar el acceso a determinadas zonas a los automóviles menos limpios a partir de 2013.

Cada etiqueta llevará un número, del 1 al 4+. El primero (rojo) es para los vehículos que más partículas contaminantes generan y para todos los anteriores a 1992. La 4+ (verde) está reservada para coches eléctricos, híbridos y de gas. Estos, por ejemplo, gozarán de una discriminación positiva en los accesos a aparcamientos, a la carga y descarga y en los peajes.

La creación de las Zonas Urbanas de Atmósfera Protegida (ZUAP) y la clasificación de los vehículos abre la puerta a que los Ayuntamientos determinen "en un momento concreto, en función de la calidad del aire, la posibilidad de restringir a los coches más contaminantes el acceso a determinadas zonas de las ciudades", dijo ayer la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar. Estas medidas están dentro de una serie que busca mejorar la calidad del aire y cumplir los límites máximos de contaminación fijados por la UE, sobrepasados por las grandes ciudades españolas.

Las actuaciones son fruto de un diálogo con empresarios, organizaciones, comunidades autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias. Serán las Administraciones locales, en última instancia, las que tendrán que tomar muchas de las medidas que impulsa el plan, como la creación de las ZUAP y el cambio de flotas de servicio público (autobuses o camiones de basura y bomberos). Pero también hay competencias por parte de otras Administraciones, que aún tendrán que concretar cómo desarrollan algunas actuaciones. El plan no especifica, por ejemplo, cómo será el proceso de etiquetado, que se tendrá que desarrollar en los próximos 18 meses.

El tráfico, principal generador de nitrógeno de oxigeno y partículas PM10

contra las que lucha el plan, centra buena parte de las actuaciones. Propone una limitación de la velocidad máxima de circulación en la periferia de las ciudades por medio de un sistema de velocidad variable según el cual durante las horas de máximo tráfico se reduce y en las horas con menor volumen de tráfico (mediodía, noche) se vuelve a incrementar. "Esta medida favorece la reducción de las emisiones de los motores por el menor consumo de combustible, a la vez que se logra una disminución de la congestión del tráfico en la entrada de la ciudad, con menor alternancia de paradas y arranques", expone el documento.

El plan puede suponer también un apoyo a la industria del automóvil, ya que se incentivará la compra de vehículos eléctricos, con cinco años más de subvención y se favorecerá el uso de los más limpios, lo que supone un incentivo para el cambio de coche.

La mejora y potenciación del transporte público es otra de las apuestas del plan, que prevé la construcción de aparcamientos disuasorios gratuitos periféricos asociados al transporte público interurbano -serán obligatorios en todas las estaciones de cercanías en municipios de las áreas metropolitanas-, la creación de carriles bus interurbanos o los títulos de transporte infantil gratuitos.

El Ministerio de Medio Ambiente, además, pondrá en marcha medidas de sensibilización, con campañas y utilización de redes sociales, "hacia una movilidad verde en las ciudades (apoyo a la bicicleta, coches compartidos y uso del tren) y estrategias de reducción de emisiones en puertos (movimiento de maquinaria, acceso de trenes); aeropuertos (renovación de aeronaves y vehículos de movimiento de pasajeros); agricultura (rotación de cultivos, compost y biomasa) e industria (reducción de emisiones y control de riesgos)", según el documento.

El plan incluye el desarrollo de un protocolo para reubicar las estaciones de medición de la contaminación y un sistema nacional de información en tiempo real de la calidad del aire, que comenzará a funcionar en diciembre. Busca establecer criterios homogéneos válidos para todas las ciudades y evitar lo que sucedió en Madrid en 2010, que sobre el papel redujo un 20% la contaminación cuando realmente se limitó a cambiar de sitio las estaciones.

Aguilar aseguró que el plan no ha buscado "medidas coercitivas" sino un compromiso de todas las Administraciones y organizaciones para construir "una nueva realidad" en las ciudades en relación con la calidad del aire. El portavoz del Gobierno, José Blanco, apostilló: "En nuestras ciudades debe hacerse algo más que esperar a que llegue la lluvia para llevarse la contaminación".

Las medidas

- Reducción de emisiones en el tráfico: formación de conductores, etiquetado energético de los vehículos, creación de Zonas Urbanas de Atmósfera Protegida (ZUAP), facilitar el aparcamiento a los coches menos contaminantes, limitación de la velocidad máxima de circulación y velocidad variable, potenciar el uso de la bicicleta, protocolos para reducir el tráfico en episodios de contaminación excepcionales.

- Mejora del transporte público: renovación de flotas, mejora de la frecuencia en la red de cercanías, creación de carriles bus y de alta ocupación en vías interurbanas, incentivos económicos a los títulos de transporte.

- Sensibilización: facilitar información actualizada a los medios y redes de comunicación sobre contenidos de calidad del aire, campañas de divulgación y sensibilización de la estrategia de seguridad vial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de noviembre de 2011

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