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El agravamiento de la crisis

EE UU ve "avances" en la resolución de la crisis europea

Merkel critica la negativa de Obama a la tasa para el sector financiero

Donde el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, advertía, hace tres semanas, una amenaza de "suspensión de pagos en cascada, de pánicos bancarios, de riesgo catastrófico", ayer veía un "avance claro hacia una solución", y "un paquete de medidas amplio y convincente". La variación en el juicio de Geithner sobre cómo afrontan los dirigentes europeos las dificultades financieras en banca y Estados debe mucho al acuerdo entre Francia y Alemania para recapitalizar a las principales entidades europeas. Y, sobre todo, a la cercanía de la próxima cumbre del G-20, que se celebrará en Cannes los días 3 y 4 de noviembre, y de la que debe salir una iniciativa conjunta para ahuyentar el fantasma de otra debacle financiera, de otra recesión.

EE UU rechaza que el FMI aumente sus fondos para ayudar a la zona euro

Los ministros del G-20 preparan hoy la cumbre de noviembre

Los ministros de Economía del G-20 se reunieron ayer en París para preparar la cumbre de Cannes. Antes de la cena oficial, Geithner, en una entrevista con la CNBC, celebró los cambios registrados desde la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI), cuando el coro de críticas a los políticos de la zona euro contó con la vehemente participación de países emergentes, altos funcionarios del Fondo e, incluso, algún socio en la UE, como Reino Unido. "Ahora debaten medidas para frenar la crisis de deuda pública y hacer una recapitalización preventiva en la banca", dijo Geithner. "Es el tipo de cosas que necesitan hacer, aunque, desde luego, queda todavía lo más duro".

El cambio más significativo es la decisión de la zona euro, con París y Berlín a la cabeza, de elevar las exigencias de capital a las principales entidades del área. La precaria situación de Dexia, una de las entidades que sacó mejor nota en aquel examen -rescatado otra vez por los Gobiernos de Francia, Bélgica y Luxemburgo-, ha dado un empujón al eje franco-alemán, que ha sacado adelante las dos cuestiones que se comprometieron a finalizar en la última cita del FMI: la aprobación de las nuevas competencias del fondo de rescates -el Parlamento eslovaco, este mismo jueves, fue el último en validar la norma-, y el desbloqueo de otro tramo de crédito a Grecia.

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, impulsan ahora un plan conjunto de refinanciación, que debería ser aprobado por los líderes de la zona euro a finales de este mes. Ayer, los titulares de Economía francés y alemán reiteraron que trabajan "en estrecha colaboración" para ultimar el plan.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, que participa en la reunión del G-20, recordó ayer que la crisis de la deuda en la eurozona ha puesto "en juego el papel de Europa" en el mundo, y avanzó que se tendrá que adelantar a 2012 la puesta en marcha del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES), prevista para 2012, informa Efe.

La agenda de la reunión de los ministros del G-20, que termina hoy, incluye dos temas en los que no hay acuerdo. Uno es la propuesta de la UE para generalizar una tasa a las transacciones financieras, a lo que se oponen Estados Unidos y las potencias emergentes. "No puede ser que los que nos exigen que actuemos contra la crisis financiera en la zona euro, se opongan al mismo tiempo a esta tasa", clamó la canciller alemana Angela Merkel. El otro es la posibilidad de canalizar más recursos a la zona euro a través del Fondo Monetario Internacional. Europa querría que el FMI participe, junto al fondo de rescate y con un nuevo instrumento, en la compra de deuda pública de los países más cuestionados por los mercados, algo que ya aireó un alto funcionario del Fondo hace unos días. "Claro que les gustaría, pero solo lo hemos discutido", replicó ayer el alto funcionario chino que preparó la reunión ministerial. La opción de ampliar los recursos del FMI tampoco parece del agrado de Geithner. "Hay recursos más que suficientes", aseguró el dirigente estadounidense. Mientras, el delegado canadiense advirtió: "El G20 no sustituirá a la zona euro en la resolución de la crisis griega".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de octubre de 2011