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Tribuna:

El pluralismo político en televisión

La noticia de la supresión del Consejo Audiovisual de Navarra, que ha pasado casi desapercibida en los medios de comunicación, ha coincidido en el tiempo con la publicación del Informe trimestral de Pluralismo Político en las televisiones públicas andaluzas, el pasado 14 de septiembre. Dicho informe, que periódicamente realiza el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA), mide la duración de las intervenciones a cámara de los políticos en los informativos de diez televisiones municipales, de los dos canales de la RTVA y de la desconexión andaluza de TVE.

Esta última entrega correspondió al primer trimestre del año, es decir, en plena precampaña de las elecciones municipales que se celebraron el pasado 22 de mayo. Y los resultados obtenidos por los operadores sometidos a estudio son elocuentes desde el punto de vista del respeto al pluralismo político. Una premisa de obligado cumplimiento para los medios de comunicación, sobre todo si se trata de operadores pagados con los impuestos de todos los ciudadanos.

El Consejo Audiovisual es fundamental para la salud democrática de nuestra sociedad

Pues bien, este último informe ha revelado que la presencia de los representantes políticos de la oposición en las televisiones locales representó una media del 12% del tiempo consumido por toda la información política. E incluso, que hay emisoras donde los políticos contrarios al partido que gobierna el correspondiente Ayuntamiento no han alcanzado siquiera el 1% del tiempo de presencia en antena. La próxima entrega del informe revelará qué políticos han obtenido mayor cuota de pantalla en los informativos durante las semanas anteriores y posteriores a las elecciones municipales del 22M (de abril a junio).

Poner en evidencia ante la sociedad este tipo de situaciones y exponer el grado de cumplimiento de los mismos es una de las tareas del Consejo Audiovisual, sin el cual los andaluces habrían tenido muy difícil, por no decir imposible, comprobar qué partido se complace de mayor protagonismo en la televisión local o autonómica que mantiene con sus impuestos.

Mientras tanto, y bajo el paraguas de la falta de recursos, se están tambaleando muchos principios, muchas políticas y decisiones de gasto que solo unos meses atrás parecían inamovibles para cualquier responsable público. La supresión del Consejo Audiovisual de Navarra -que absorbía el 0,01% del presupuesto de la Comunidad Foral- o la no creación del Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA), son buena prueba de ello. Nuestro país seguirá siendo la excepción en Europa en materia de regulación audiovisual.

Con una buena dosis de demagogia se presentan esas medidas como ahorradoras para buscar el aplauso fácil de la opinión pública sin mencionar que se trata simplemente del chocolate del loro y que frente a un escaso ahorro conlleva un gran coste democrático porque su desaparición implica la renuncia a una pieza fundamental para la salud democrática de nuestra sociedad, de cualquier sociedad moderna en la que los medios de comunicación, y en especial las televisiones y las radios, constituyen el cuarto poder.

Dejar que su cometido se rija simplemente por las leyes de la libre empresa, cuando en realidad ni siquiera es así pues generalmente actúan como oligopolios con un gran poder de mercado, es un riesgo extraordinario pues de esa manera no queda asegurado el acceso de la ciudadanía a la información veraz, plural y neutral. Un derecho fundamental que se vulnera impunemente muy a menudo cuando no existen autoridades independientes capaces de garantizarlo.

La ciudadanía tiene derecho a que se respeten los principios consagrados en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía, un derecho que recoge la libertad de expresión y de acceso a una información veraz, plural y neutral. El último informe de pluralismo del CAA nos ha demostrado que en muchas ocasiones los intereses partidistas están por encima del respeto a los derechos de los y las andaluzas. Tenemos la obligación, entre todos, de evitarlo.

Emelina Fernández es presidenta del Consejo Audiovisual de Andalucía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de octubre de 2011