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EL RINCÓN

Patricia Kraus coquetea con la música negra

La cantante, que actúa el día 25 en Madrid, vuelve con Retrocollection, un revival de clásicos norteamericanos

Patricia Kraus (Milán, 1965) se crió entre dos pianos (uno de cola), pianos electrónicos, guitarras o una colección de timples, así que ahora los instrumentos acompañan a la artista en su tranquilo chalet en Las Rozas -a 20 kilómetros de Madrid- y en su estudio del céntrico Chamberí, su "chiringuito en el que lo tengo todo". También cantaba en familia -"eso es algo muy canario, mis sobrinas lo hacen muy bien, pero no quieren dedicarse a esto, las entiendo"- comandados, claro, por su padre, el tenor Alfredo Kraus. Gracias a este -al que robó un disco de su gran colección de música jazz y soul- se le "metió el gusanillo de la música negra en la infancia". A este género dedica su último disco, Retrocolletion, grabado tras cuatro años como solista de música negra -la más apta para su torrente de voz- dejando atrás una trayectoria ecléctica por el pop, el rock, el musical y la música experimental electrónica. Pero esta disparidad viene de lejos. A los nueve empezó a recibir clases de piano, solfeo y guitarra, y en la adolescencia a alternar sin complejos las músicas más dispares: el heavy con un grupo y las clases de lírica con Lina Huarte. "Nunca pensé en ser soprano, fue una manera de aprender a controlar mi instrumento", cuenta.

Confiesa que le da "de comer" su faceta de profesora de técnica vocal de cantantes y actores, que imparte clases en su propio local, convertido en los estudios Sonica. En él ha autoeditado este homenaje a grandes clásicos estadounidenses -Miss Cellie's blues, Moon river o I'd rather go blind- que incluye también dos canciones suyas y un peculiar Roxanne de Sting con tan solo un piano. No le teme al pirateo -"el artista es el directo"- y lo demostrará durante la presentación del álbum, el día 25 en el teatro Lara de Madrid. "Grabamos como si actuásemos en directo, sin pistas, es una fiesta. En los noventa de tanto repetir el tema perdía frescura y veracidad", sostiene quien no duda en bajar el caché en tiempos de crisis para seguir actuando. "En España nunca las radios han apostado por la música negra de músicos españoles, cuando llenamos, vendemos todos los discos... Es un jazz no talibán, abierto", sostiene la solista que abandonó el centro -antaño actuaba en locales del alternativo Malasaña, con Kraus entre el público- en busca de tranquilidad para componer. La representante de España en Eurovisión 1987 y exprofesora de Operación Triunfo (2006) dice vivir su mejor momento profesional y todo por Amy Winehouse: "La gente se detiene a escuchar las voces. Ahora se me valora más".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de octubre de 2011