Entrevista:ALMUERZO CON... TAMASIN DAY-LEWIS

"Una mala comida es una pérdida de tiempo"

Escritora de libros de cocina, popular chef televisiva, articulista en periódicos anglosajones y realizadora de documentales, Tamasin Day-Lewis (Londres, 1953) es una viajera inquieta que recoge estilos culinarios y también da clases. En Madrid ha enseñado "cocina imaginativa en poco tiempo" y "la cocina británica hoy" en la veterana escuela Alambique, adonde volverá el año que viene. Aboga por las preparaciones con materias primas naturales y de temporada: "Propongo platos saludables con ingredientes asequibles". Cocinar en casa, para ella, es una manera de "entrenar la felicidad". Y si se pringan las manos con amigos y familia, mejor. Hasta ha contagiado a su famoso hermano, el actor Daniel Day-Lewis, en su pasión guisandera: "Me ha escrito diciéndome que ya hace mi receta de pan (con levadura natural)".

Chef televisiva y escritora, reivindica "la cocina sencilla e inteligente"

"Tengo que ser doblemente buena en mis cursos, porque la gente piensa: 'Como es inglesa, no tiene ni idea", dice irónica. Pero sí la tiene. Ha escrito 12 libros -"ninguno traducido en España", lamenta- en un lenguaje vivo, práctico y poético, y es capaz de enfrentarse a quien ponga en duda sus conocimientos culinarios. Le pasó hace poco con una falsa créme brulee. "Si la comida no me gusta o encuentro algo que está mal soy capaz de devolver el plato, aunque esté en un restaurante de tres estrellas. Una mala comida es una pérdida de tiempo", dice categórica, mientras el chef del restaurante madrileño Viridiana, en guardia, enarca las cejas.

Tras un recorrido por calles y museos de la ciudad, a dos pasos del Retiro, se sienta a probar la comida tradicional que desea. Negocia que las viandas no sean excesivas: "Odio la manía de los menús degustación, deberían abolirlos", pero tras lo que le sirven y algún picoteo extra sucumbe a los encantos gastronómicos españoles: lentejas estofadas al curry con centolla, gazpacho de fresones con arenques marinados (que le evocan a su querida Irlanda, donde suele pescar y cocinar en el barco), tocinillo de cielo a la flor de naranjo y un poquito de chocolate con jalea de amapolas y ron. "Ha sido un almuerzo heroico", tranquiliza al chef, y cuenta que en su recién publicado libro Supper for a song, no traducido, incluye platos como paella (con arroz de Calasparra) o tortilla de patatas ("ideal para llevar de picnic").

Le encantan las legumbres, el foie, los guisos mediterráneos. Y las mil y una clases de pudin: "Es lo que mejor sabemos hacer", dice sobre esta joya de la corona de una gastronomía británica que los chefs mediáticos han relanzado. "Animan el interés de la gente, pero también la intimidan, porque intentan alcanzar el nivel refinado de los restaurantes, además de empeñarse en coleccionar cacharros. Lo que yo recomiendo es aprender las técnicas básicas e intentar cocinar de forma sencilla con lo que tienes a mano. Hay que aplicar el sentido común, atreverse a mezclar, y, sobre todo, disfrutar". "Ser cocineros inteligentes", es lo que la escritora recomienda a su público y a sus tres hijos (que también coquetean con la sabiduría vinícola y culinaria). Es lo que ha bebido en su artística y sibarita familia (es hija de la actriz Jill Balcon y del poeta Cecil Day-Lewis): "Mis padres nos enseñaron a ser abiertos de mente. Somos unos rebeldes".

Viridiana. Madrid

- Dos lentejas estofadas al curry: 46 euros.

- Dos gazpachos de fresones con arenques: 50.

- Dos huevos con mousse de boletus y trufa: 66.

- Dos tocinillos a la flor de naranjo: 26.

- Vino Albillo (invitación).

Total: 188 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de octubre de 2011.