Columna
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Como todo el mundo

Josemi Ibarretxe, maravilloso director y guionista y compañero de fatigas en los comienzos de Vaya Semanita, me contó una vez algo que no es ni un chiste ni una historia ni nada parecido. Es más bien un concepto: un bilbaíno que subió a Artxanda para ver cómo era Bilbao sin él. Más allá del aspecto metafísico de la propuesta, la he recordado cuando he visto que uno de los trending topics del recién terminado mes de septiembre en Twitter fue #dondestabas11s. En vez de conmemorar los atentados de las Torres Gemelas recordando a las víctimas o comentando el impacto de esos acontecimientos, los usuarios de la red social prefirieron tomar la vía más doméstica y narcisista y narrar qué estaban haciendo ellos cuando los aviones derribaron los edificios neoyorquinos. Como si lo interesante fuera lo que ocupaba la vida de, por ejemplo, Juan García, de Salamanca, al enterarse del suceso y no lo que pasó al otro lado del Atlántico. Las historias que contaba la gente eran de lo más anodino, a pesar de que intentaban inyectar cierta épica a su microrrelato. Mi amigo Alberto González, a través de

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0002, 02 de octubre de 2011.