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Reportaje:

Que concilie su esposa

Una empresa frena la concesión de la jornada reducida a un empleado y exige que demuestre que su pareja no puede hacerse cargo del bebé

Mauricio D., de 45 años, pidió el cinco de septiembre una reducción de horario y un cambio de turno para poder cuidar a su hija de siete meses. La respuesta de su empresa, la firma de alquiler de coches Goldcar, llegó a los ocho días: requirió a su empleado que demostrara primero que su mujer no podía cuidar de la pequeña.

En un escrito, le reclamó que aportara un contrato de trabajo o un certificado de la empresa donde constara el empleo de su pareja o, en su defecto, una "acreditación válida de por qué no puede atender al menor". Para todo ello le dio ocho días. "De lo contrario, quedará desestimada su petición por encontrarse la empresa sin medios que justifiquen concedérsela y no tener la certeza de que verdaderamente su mujer no puede atender al menor", añadió.

"Hubiéramos pedido lo mismo si fuera una mujer", justifica la compañía

"¿Por qué el trabajador tiene que contar su vida?", dicen en CC OO

El hecho de que una empresa plantee que el cuidado del menor deba ser atendido por la mujer "como si no correspondiera a ambos progenitores" no es una novedad, según apunta Mayte Aracil, responsable de Igualdad de CC OO de Alicante, que ha denunciado el caso. "Aún quedan firmas que se jactan de rechazar la reducción de horario para los hombres por entender que esto de la conciliación es solo cosa de mujeres", añade. Lo sorprendente de este caso, señala Aracil, es que "se deje constancia de una prueba de machismo como esta por escrito".

Mauricio, que trabaja en el despacho que Goldcar tiene en el aeropuerto de Alicante, solicitó una reducción de jornada de una de las ocho horas que trabaja al día -la ley contempla reducciones desde una octava parte, como en este caso, hasta la mitad de la jornada-. Pero además, pidió un cambio de turno para dejar de trabajar de forma alternativa en horario de mañanas o tardes, y hacerlo solo por la mañana.

La empresa aceptó la reducción el día 13 de septiembre. Pero, al mismo tiempo, para fijar el nuevo horario y el turno, requirió los justificantes de trabajo de la mujer, por lo que, prácticamente, dejó sin efecto la autorización. De hecho, Aracil recuerda que la semana pasada, a mitad de la jornada de la mañana, un responsable de la empresa le dijo a Mauricio que abandonara el turno y volviera por la tarde, pese a tener turno fijo de mañanas o tardes. "Se trató de una clara forma de presión", indica la responsable sindical.

Goldcar sostiene que la petición de cambio de horario y turno del empleado ocasiona un "gran perjuicio organizativo debido a la modificación de los turnos del resto de compañeros".

"Hubiéramos solicitado lo mismo si el trabajador fuera una mujer", ha indicado a este diario un portavoz de Goldcar. "Solo hemos pedido que nos diga por qué él debe cuidar a su hija y por qué su cónyuge no puede hacerlo". En todo caso, apunta que no se ha denegado la solicitud, sino que se está estudiando. "Hasta el momento, la empresa ha tramitado 21 peticiones de reducción de horario y hemos autorizado todas, solo estamos viendo cómo encajamos en el servicio esta última".

La petición de Mauricio es un derecho individual, y asiste por igual a hombres y mujeres, con independencia de si viven en pareja o no, o el horario de cada uno de ellos, sostiene la responsable de igualdad de CC OO en Alicante.

"Por ello, en este caso, es indiferente si la mujer trabaja o no", asegura Aracil. "¿Por qué el trabajador tiene que dar cuenta de la vida privada de su pareja?, ¿no se trata del hijo de ambos?", se pregunta. "¿Hasta qué punto no se trata de de una vulneración de la intimidad de su cónyuge?".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de septiembre de 2011