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Puyal pide un proyecto para Barcelona

El periodista demanda liderazgo a los políticos y defiende el patrimonio de la ciudad en el pregón de apertura de las Fiestas de la Mercè

Unas 24 horas antes, el miércoles, Joaquim Maria Puyal, radiaba el partido del Barça en Valencia. Ayer, esa voz que le caracteriza y tan familiar para los seguidores de sus transmisiones, se impuso en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona.

Barcelonés declaradamente enamorado de su ciudad, entre efectos de sonido y música -incluida una voz que le reclamaba que fuese abreviando-, el periodista radiofónico Joaquim Maria Puyal, pregonero de la Mercè 2011, desgranó su memoria de la ciudad en el pregón de salida de las Fiestas de la Mercè. Fue como un Tomb per la vida, el programa que dirigió y presentó en TV-3. Un amplísimo recorrido: las imágenes de su niñez en la calle de la Palla del Barri Gótic, los voceros de la prensa, las transformaciones de la ciudad desde el Congreso Eucarístico, los Juegos, la apertura de la Diagonal, y la dignificación de los barrios hasta el urbanismo que uniformiza. Criticó -y bastante- el impulso destructor de patrimonio: "¿Por qué arrasamos con nuestros cafés, con nuestras tiendas? ¿Dónde están las fondas? ¿Por qué se conservan en Viena y en Londres y aquí no?

Se acordó de la llegada de la inmigración española en los años sesenta. Y puso música para evocar esas imágenes; desde el Virolai a Núria Feliu, Serrat, Luis Aguilé, Raimon, Los Sirex, Joan Baez, y la Elèctrica Dharma, entre muchos otros. Una pincelada por la Barcelona desde mediados del siglo pasado que el periodista utilizó para deslizar una cuantas ideas: la defensa de la identidad y el patrimonio catalán y barcelonés. No evitó referirse al Barça como uno de los mejores símbolos.

Recordó, por ejemplo, cómo, pese a la legislación franquista de 1953 con el Plan Comarcal que quiso impedir la conurbación barcelonesa, la ciudad supo crecer. Puyal invocó la unidad, la fuerza -como la demostrada en la huelga de tranvías en pleno franquismo- y el liderazgo. "Sin un proyecto, no hay vida, Barcelona necesita un proyecto para avanzar hacia el futuro. Pere III, Ildefons Cerdà o la gente que supo ver la jugada del 92, esos son los que nos marcan el rumbo", subrayó. Dejó claro que uno de los líderes indiscutibles que ha tenido la ciudad es el exalcalde Pasqual Maragall, a quien dio las gracias. Un recuerdo que fue acogido con aplausos en el Saló de Cent. Por cierto, lleno hasta la bandera. Lo mismo que otros salones habilitados en el Ayuntamiento.

Puyal pidió a los "servidores públicos" que tengan previsión y el don de la oportunidad para "detectar el momento y acertar en la estrategia que nos hace falta". Lo dijo mirando al alcalde Xavier Trias, que momentos después, saludó el inicio de las fiestas de la Mercè.

Con cierta ironía, Puyal le dijo al alcalde que hay en la ciudad muchos problemas -seguridad, incivismo- y resaltó el de la comunicación. "¿Cómo es posible que de Valencia a Barcelona el tren sea de vía única?", se preguntó. El numerosísimo público invitado al pregón aplaudió con ganas al pregonero.

Para Trias tuvo que ser un día especial. Su primera Mercè sentado en la presidencia del Saló de Cent y no en las filas de la oposición. En ellas estaba el socialista y exalcalde Jordi Hereu En la primera fila de autoridades, compañeros de coalición de Trias: Josep Antoni Duran i Lleida, la presidenta del Parlament, Núria de Gispert, y la vicepresidenta del Gobierno, Joana Ortega. Un Trias un pelín emocionado dio las gracias a Puyal: "Que empiece la fiesta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de septiembre de 2011