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Una Harley demasiado americana

Tráfico retira centenares de motocicletas de segunda mano importadas desde Estados Unidos porque carecen de la necesaria homologación oficial

Centenares de propietarios de una Harley Davidson están muy enfadados porque no pueden sacar sus flamantes motos del garaje o estas permanecen en dependencias de la Guardia Civil. Y es que el icono norteamericano del mundo de las dos ruedas tiene que estar homologado para recorrer nuestras carreteras. Solo cuentan con este certificado las motos que se venden o proceden de los concesionarios oficiales o autorizados de la marca.

La Asociación de Afectados de Harley Davidson, entidad que agrupa a conductores que adquirieron motos importadas de segunda mano, recuerda que Tráfico está paralizando todas las motocicletas que no procedan de un concesionario oficial y que los agentes cursan denuncias por lo penal por falsificación de documentos. Y eso que la inmensa mayoría han pasado su correspondiente ITV y son exteriormente idénticas a las vendidas por Harley-Davidson España. ¿Qué está ocurriendo?

Una asociación de motoristas calcula que son 5.000 los vehículos afectados

La mayoría de los modelos pasaron la ITV en unas pocas provincias

Según Francisco Gualda, abogado de la asociación de afectados, el número de motocicletas paralizadas podrá alcanzar en los próximos meses las 5.000. Se trata de vehículos que, sin embargo, pueden circular sin ningún problema en EE UU. Los conductores las adquieren en España a importadores y cuentan con la correspondiente ITV emitida por la comunidad autónoma. Se ahorran así, según ellos, entre el 10% y el 20% del precio [de 800 y 2.000 euros], algo que un experto del sector niega. "Nadie se arriesga a perder la moto por 800 euros. Debe de ser mucho más", señala.

Según la Guardia Civil, estos vehículos tienen que contar con una contraseña de homologación individual al haber sido importados, pero esta contraseña, según los afectados, es imposible de conseguir por los particulares, por lo que los agentes retiran la documentación de la moto.

A pesar de ello, la Dirección General de Tráfico descarta que Interior haya emprendido una campaña contra estas motos. "Cuando se detiene a un conductor, se le requiere la documentación; si no está en regla, se le retira. Si no están homologadas, no pueden circular. Así de simple".

Josep Grañó, director general de Harley-Davidson España, sostiene que las motos de segunda mano importadas y las que ellos venden "son distintas", ya que cuentan con diferentes motores. "Por eso, nosotros no las podemos arreglar, ya que necesitaríamos adquirir otro tipo de herramientas", explica, además de destacar que también hay otras diferencias. "Las importadas no cumplen los estándares de CO2, ruidos, intermitentes, cuentakilómetros, escapes... En EE UU, las Euro II y III

[pruebas de homologación imprescindibles en Europa], simplemente, no existen".

Y añade: "Las motos traídas por Harley Davidson España tienen la contraseña europea 5HD, mientras que las americanas tienen la 1HD. Las primeras pueden circular, las segundas no, y estas son las que traen los importadores de usadas". Pero Gualda, abogado de los afectados, lo niega y sostiene que son iguales. "Los 1HD y 5HD son contraseñas norteamericanas. El 1 es para las que se venden en EE UU y el 5 para la exportación. Pero 1 y 5 son dígitos de comercialización americanos: son las mismas motos", asevera.

Gualda insiste: "Hay tantas [importadas] circulando que, en algunas comandancias, como la de Murcia, están a la espera de recibir órdenes y de que se solucione esto extrajudicialmente".

Harley España, que niega tajantemente estar detrás de la retirada de las motocicletas, cree que determinadas ITV están legalizando en bloque motos importadas. La firma cree que el Grupo de Investigación de Accidentes de Tráfico de la Guardia Civil (GIAT) fue el que abrió de oficio las pesquisas al detectar que en provincias donde se vendía una moto al mes, de repente se comercializaban 50.

Grañó recuerda que las motos importadas pueden ser homologadas si el conductor carga con los gastos: de 1.200 euros a 1.500, dependiendo del modelo. "Más de lo que se ahorran trayéndolas de segunda mano de EE UU. Y claro...". Por su parte, el GIAT ha declinado hacer declaraciones al respecto.

Como, en teoría, en alguna ITV se están homologando modelos sin haber hecho los cambios que se requieren (faros, escapes...), "el fenómeno es muy distinto según autonomías", dicen desde Harley España. "En Cataluña o Andalucía no se dan estos casos, pero sí en Murcia o en Castilla-La Mancha", explican.

Luis Rivas, secretario general de la Asociación Nacional de ITV, admite que había oído el "runrún" de lo que estaba pasando, pero "que cada palo aguante su vela". "Si alguien comete una ilegalidad, que la pague. Sabemos que la Guardia Civil está investigando y no tenemos nada que decir. Este tipo de cosas hace muchísimo daño al sector, por lo que exigimos que depuren al máximo las posibles irregularidades que se hayan podido cometer por los servicios de industria de las comunidades autónomas o por las propias ITV".

Josep Grañó recuerda que cuando la marca hace lo que se llama un recall (revisión de modelos por un defecto del fabricante), los propietarios de las Harleys de segunda mano importadas de EE UU no pueden ser localizados. El director general de Harley-Davidson España sostiene que, "por supuesto que se les haría el recall si se les pudiese encontrar, "porque por encima de todo esta la marca". Al fin y al cabo, todas son Harleys.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de septiembre de 2011