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Consecuencias de la crisis

Los sindicatos revientan el acto del conselleiro que inaugura el curso

El centro público de Pereiro de Aguiar abre casi vacío por la protesta de los padres

El conselleiro de Educación no pudo inaugurar ayer el curso escolar. Representantes sindicales de CIG, CC OO, UGT y STEG lo acorralaron en el colegio público de Maside a ritmo de muiñeira y de reproches. Jesús Vázquez se paseó a duras penas por el colegio y reiteró la palabra "normalidad" para describir el comienzo académico, pero los sindicalistas -pertrechados con bombos y gaitas- lo rodearon y le recriminaron los "recortes" en la enseñanza pública. Fue necesaria la presencia de la Guardia Civil.

Vázquez no pudo acercarse al atril desde el que debía leer su discurso, pero habló ante los periodistas. Después, se subió al coche oficial para abandonar el centro sin apear la sonrisa. Aunque Educación eludió mencionar el incidente en la nota de prensa de este acto, el PP difundió un comunicado en el que tildó de "asalto al colegio" la presencia de los sindicalistas a quienes acusa de "hacer política ante niños de tres años". El PP duda "de la legalidad" de la reivindicación sindical en un centro escolar. "Es indignante que los alumnos tuviesen que compartir espacio con representantes sindicales", reprobaron.

El PP pone en duda la legalidad de la reivindicación sindical en las aulas

Mientras el conselleiro intentaba esquivar las críticas y destacaba la "normalidad" del inicio del curso, el colegio público de Pereiro de Aguiar, Ben-Cho-Shey, era un páramo silencioso. Los profesores se hicieron cargo de un par de niños a quienes sus padres no podían atender. El resto se quedó en casa en protesta por la "discriminación" de Educación con respecto a los centros privados Miraflores y Guillelme Brown. El conselleiro lo negó. Durante su estancia en el colegio público de Maside, Vázquez se refirió al de Pereiro de Aguiar para destacar que no se había suprimido ningún aula. "El año pasado había cinco en el Ben-Cho-Shey y este hay cinco también", una de ellas, mixta con alumnos de distintos grados atendidos al mismo tiempo por un solo docente. "El profesorado está desarrollando su trabajo, hay alumnos", dijo Vázquez, y aseguró que en este centro "se siguen las mismas pautas que en otros". E insistió en que su departamento cumple con la normativa. "Pueden entrar aún 17 alumnos más" en el Ben-Cho-Shey, puntualizó.

Tras aplaudir la "gran profesionalidad de los profesores que permitieron un inicio de curso sin incidencias", el conselleiro expresó su rechazo al "claro intento politizador y de confrontación, incluso en los recintos escolares, con los niños a menos de un metro de distancia". "Siento que una vez más unos pocos traten de ensombrecer y manchar un acto tan bonito como la visita a un colegio. Es un día entrañable para los niños, lo siento por la comunidad escolar", respondió al abucheo de los sindicalistas, a quienes reclamó que dejaran los centros escolares "fuera de toda situación política".

La misma reivindicación, dada la vuelta, que los sindicalistas exigían -con el soniquete de los bombos y las gaitas al fondo- al conselleiro: evitar la "decisión política de favorecer a la enseñanza privada en detrimentro de la pública". Vázquez no se dio por aludido. Aseguró que su departamento trabaja para buscar "un sistema público de calidad". Y precisó: "Es el año de la consolidación, dentro de un contexto muy difícil, de la lucha contra el abandono escolar y de potenciar programas de nuevas tecnologías y plurilingüismo". El conselleiro insiste en que su gabinete dará respuesta "a todas las necesidades de acuerdo con la normativa". Su único objetivo es "conseguir las mejores cotas académicas" para Galicia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de septiembre de 2011