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Reportaje:

Un 'modus operandi' idéntico

En Tolosa mostraban el mismo bebé muerto a varias madres

Los centenares de afectados por los supuestos robos de bebés coinciden en que los casos son similares. Los documentos se parecen unos a otros y se repiten los mismos patrones a la hora de actuar los médicos y las comadronas. "Algunos informes son idénticos cambiando el nombre y la fecha", denuncia SOS Bebés Robados.

Los hospitales más mencionados en los testimonios son la Residencia Sanitaria Nuestra Señora de Aranzazu, en San Sebastián, el Hospital de Cruces, en Barakaldo y el Hospital Arana, en Vitoria. En Tolosa existen dos centros, la Clínica San Cosme y San Damián y la Clínica Asunción, donde se recogen el 75% de las denuncias de los afectados. Aparecen los nombres de médicos, enfermeras y monjas supuestamente implicados en la trama. "Nos consta que siempre eran ciertos facultativos los que firmaban las defunciones", señala la organización. Algunos de ellos tienen hasta una veintena de denuncias, pero SOS Bebés Robados Gipuzkoa quiere, de momento, preservar su anonimato.

"La madre entraba sola, cuando el bebé asomaba la sedaban y se lo llevaban"

El modus operandi de las apropiaciones de los bebés era muy fácil. "La madre entraba sola en el paritorio, justo cuando el bebé asomaba la sedaban y se lo llevaban. Después comunicaban al padre que había muerto al poco rato y evitaban mostrar el cuerpo alegando trauma para la madre o que había nacido con una deformidad", explica Flor Díaz, presidenta de SOS Bebé Robados en Gipuzkoa. Según los testimonios, las causas de la muerte que daban los médicos solían ser inverosímiles; "trago de porquería", haber estado durante el embarazo "fuera de la bolsa" o "una patada" en los partos gemelares.

En Tolosa, varios afectados han declarado a través de fotografías que les mostraron el mismo bebé muerto. "Se trataba de una criatura grande, oscura y con hidrocefalia que les enseñaban a los padres con la cabeza vendada", señala Díaz. "No todos los médicos y comadronas estaban implicados. Era siempre del mismo equipo", apunta Díaz.

El perfil de la mujer víctima de estas apropiaciones eran madres solteras, jóvenes, que tenían más de tres hijos y sobre todo, madres con gemelos. Estos casos empezaron a proliferar en los 70 cuando la mujer empezó a acudir masivamente al hospital a dar a luz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de septiembre de 2011