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Riqueza submarina en peligro

La Junta contempla prohibir los atraques sobre las praderas de posidonia

Aguas residuales urbanas sin depurar, productos fitosanitarios agrícolas que acaban en el mar llevados por las lluvias, pesca de arrastre ilegal en zonas poco profundas, barcos de recreo que lanzan el ancla sin fijarse en el fondo... Las praderas de fanerógamas marinas -plantas subacuáticas comunes en aguas someras del Mediterráneo y los trópicos- han sufrido en los últimos años duros ataques de origen humano que las han llevado a una fuerte regresión.

De las casi 9.000 hectáreas de posidonia oceánica -la especie más común- cartografiadas hace una década en Andalucía, alrededor del 50% ha desaparecido, según los ecologistas. En las costas de Granada o Málaga la superficie de las praderas, ecosistemas vitales para numerosas especies marinas, se ha visto reducida al 10%, afirma Jorge Sanz, biólogo marino y coordinador del área de Costas de Ecologistas en Acción. Otra fanerógama, la Zostera marina en este caso de origen atlántico, pero que se había adaptado al mar de Alborán y a las costas del Mediterráneo ha desaparecido casi por completo debido a la pesca de arrastre.

Las fanerógamas han retrocedido en algunos puntos más de un 50%

La Junta de Andalucía contempla la posibilidad de seguir los pasos del Gobierno de las Islas Baleares y prohibir el atraque de embarcaciones sobre las praderas de posidonia. En la actualidad está en marcha el programa Life, financiado por la Junta y la Unión Europea con 3,5 millones de euros, y que terminará a finales de 2013. Para esa fecha, deberá estar listo un plan de gestión. "Si es necesaria la prohibición del fondeo, se hará, aunque el mayor problema para la posidonia sigue siendo la pesca de arrastre ilegal", afirman fuentes de la Consejería de Medio Ambiente.

La inmensa mayoría de las praderas cartografiadas hasta ahora se encuentran en Almería, especialmente en el Parque Natural del Cabo de Gata. Estos hábitats, calificados de interés prioritario por la Unión Europea, proporcionan gran cantidad de oxígeno al lecho marino, lo que propicia el asentamiento de numerosas especies y una mayor claridad del agua. También contribuyen a fijar los fondos, lo que evita la erosión costera y propicia la conservación delas playas. El programa Life tiene como uno de sus objetivos disminuir en un 80% las amenazas por fondeo de embarcaciones y erradicar la pesca incontrolada. Entre otras actuaciones, en las praderas de mayor interés se van a instalar 40 boyas de fondeo de yates y arrecifes artificiales para fijar nuevas praderas y se va a reforzar la vigilancia y denuncia de actuaciones dañinas.

Sin embargo, el principal propósito del plan es concienciar a la población en general y a los sectores más directamente implicados en la destrucción de las praderas de la necesidad de cuidar un hábitat que no tienen a la vista. "La regeneración es un proceso de muchos años, pero es mucho más complejo cuando se destruye por reincidencia. En los últimos años se ha notado que la gente es mucho más consciente de la importancia de las posidonias", afirman en la Junta. La incógnita es si esta toma de conciencia impedirá que el desierto siga avanzando por el fondo del mar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de septiembre de 2011