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Reportaje:

El Atlético recurre a los fondos

El club fichó a Elías y Silvio con financiación ajena y estudia usarla con Falcao

En la primavera de 2009 se dio un giro de 180 grados en la política deportiva del Atlético. El consejero delegado del club, Miguel Ángel Gil Marín, y el director deportivo de entonces, Jesús García Pitarch, viajaron a Brasil para negociar un convenio con Traffic, la agencia de futbolistas más poderosa del país y que trabaja con un fondo de inversión, con distintos porcentajes de participación en los pases de su cartera de jugadores, algo muy común en Sudamérica. La idea era fichar para el equipo B -la Liga de Fútbol Profesional estudiaba la posibilidad de organizar un campeonato cerrado, formado por filiales, imitando el modelo de Inglaterra- a internacionales sub 15 y sub 17 con La Canarinha con una condición: el club y la empresa se repartirían el 50% de los derechos de propiedad de las jóvenes promesas. Luego, cuando los futbolistas consiguieran la nacionalidad tras un periodo de dos a tres años de estancia en España -el tiempo medio necesario para lograrla y dejar de ser extracomunitarios-, se venderían revalorizados en el mercado.

Pagó la mitad de los siete millones por el medio y de los ocho por el defensa

Mendes figura directa o indirectamente en los últimos refuerzos rojiblancos

Aunque el acuerdo no se llegó a firmar, sentó un precedente. Gil Marín entendió que debía empezar a apoyarse en los fondos de inversión para que el Atlético, con una deuda de unos 200 millones de euros, "no perdiera competitividad". "Tradicionalmente, para los fichajes se buscaba financiación en los bancos, pero con la llegada de la crisis no prestan dinero o el dinero cuesta más. Así surgió la posibilidad de recurrir a los fondos. Son una alternativa. Se arriesgan contigo en la compra de un jugador, ayudan a financiarlo y participan de las plusvalías si se producen", explica el consejero delegado, que insiste en que el 100% de los derechos de

los futbolistas -tanto los federativos como los económicos- pertenecen al Atlético.

"El fondo solo financia y se lleva el porcentaje correspondiente a lo que ha invertido si se produce una venta con beneficios", prosigue Gil Marín, que no descarta que un fondo de riesgo u otro tipo de sociedad contribuya a la financiación del fichaje de Falcao -de momento, asegura que no es el caso-. El Oporto traspasó al delantero colombiano el jueves por 40 millones, más siete variables, y con un extra: el medio Rubén Micael, que costó otros cinco y fue cedido al Zaragoza porque el Atlético no lo quería. Fue la incorporación más cara en los 108 años de historia del club madrileño y en ella intervino Jorge Mendes, el agente de los dos futbolistas y directa o indirectamente partícipe en los últimos refuerzos rojiblancos. Así se gestó la llegada de Falcao al Calderón y el noveno refuerzo del Zaragoza -el 60% de los cinco millones fueron para el Oporto, el 15% para el Nacional de Madeira y el 25% restante se desconoce-, en concurso de acreedores y con una deuda de 134 millones.

Mientras el Atlético estudia la manera de financiar el coste de Falcao, Elías y Silvio sí que llegaron en su día con la intervención de un fondo. La experiencia con Cléber Santana -el club lo fichó en 2007 poniendo 1,9 millones mientras que la otra mitad la abonaba Juan Figer, un representante uruguayo que opera a través de los clubes Rentistas y Central Español- animó a Gil Marín a dar un paso más y apoyarse en un fondo.

El 6 de diciembre de 2010 se fichó al centrocampista del Corinthians, de 25 años, por 7,5 millones. En realidad, el Atlético tan solo abonó la mitad. De la otra parte se hizo responsable Quality Sports II Investments LP, fondo en el que Mendes es consultor externo y en el que también aparece Peter Kenyon, exdirectivo del Manchester United y del Chelsea. "Esos siete millones se pagaron en tres plazos: el primero lo pagó íntegramente el fondo; el segundo, mitad y mitad, y el tercero fue cosa del Atlético", cuentan fuentes de la operación, según las cuales el siguiente paso sería promocionar a Elías un par de años -el actual director deportivo, José Luis Pérez Caminero, no descarta darle salida antes del 31 de agosto- y venderlo por una cantidad que oscilaría entre los 15 y los 20 millones.

A Elías se unió Silvio este verano. El lateral del Sporting de Braga llegó por ocho millones, de los que el Atlético puso la mitad. También se guardó una opción de compra preferencial por Pizzi, extremo del subcampeón de la Liga Europa y, como Elías y Silvio, en la órbita de Mendes.

"No estamos boyantes económicamente, pero nos arriesgamos a un problema: ¿qué pasará cuando los intereses del club choquen con los del fondo? Por muy buena relación que haya, a ellos solo les mueven los beneficios", advierte un directivo del Atlético. "El único que tiene derecho a decidir sobre el futuro del jugador afectado es el club, no el fondo", es la versión de Gil Marín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de agosto de 2011