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Reportaje:FÚTBOL | Vuelta de la Supercopa

Benzema resiste la corrosión

El francés se consolida en el Madrid pese a que Mourinho sigue insatisfecho de su rendimiento

Benzema se convirtió en una amenaza constante para Víctor Valdés durante la primera parte de la ida de la Supercopa. En los 15 minutos iniciales hizo dos remates entre los tres palos. Después le dio el primer gol a Özil tras una jugada de habilidad en la que desbordó a Adriano y Abidal. Al cabo, se convirtió en el futbolista que más remató. Pero su despliegue no fue suficiente para satisfacer a José Mourinho, que desde el banquillo hizo aspavientos cada vez que falló.

Hay jugadores que convencen a los técnicos con poco. Otros, como Benzema, precisan conquistar su crédito con una hazaña diaria. En el vestuario del Madrid trascendió el lunes que Mourinho considera que el francés debió concretar alguna de las ocasiones de que dispuso. "Dice que le falta competitividad", observaron. El debate se extiende por Valdebebas. A Benzema no le ha bastado ser el máximo goleador (ocho tantos) de la pretemporada. Su jefe sigue sin estar seguro de sus capacidades: le gustaría tener un punta clásico, más agresivo, un habitante del área, un intimidador físico de los centrales. Ayer le preguntaron a Aitor Karanka por su rendimiento ante el Barça. No hizo ningún exceso en su defensa: "Los delanteros no tuvieron su día. Lo de Karim hay que verlo como un partido puntual".

El presidente, según el vestuario, le dice que no se tome en serio los desprecios del luso

Benzema se puso en la temporada pasada a la altura de los mejores de Europa. Su promedio goleador fue de un tanto cada 132 minutos. Más que Higuaín (cada 135), Adebayor (cada 155), Villa (cada 157) o Raúl (cada 173) en su último curso como titular indiscutible, el 2008-2009. Clasificó al Madrid para la final de la Copa y los cuartos de la Champions.

Su progresión se interrumpió el 30 de marzo, cuando sufrió una contractura con Francia. Por la misma fecha se lesionaron Marcelo y Cristiano. Desde el primer día, Mourinho insistió a los médicos que apuntasen a Cristiano y Marcelo en la lista de altas y mantuviesen a Benzema en la de bajas. El francés, que quería jugar, se extrañó del modo como le reservaban. Mientras Marcelo y Cristiano jugaron sin estar totalmente recuperados, según los doctores, contra el Athletic y el Tottenham, a él le dejaron en la enfermería. Preguntado al respecto en esos días, Karanka dijo: "No vale la pena forzar a un jugador que está en recuperación".

Benzema se sintió marginado. Perdió ritmo de competición. Mourinho le dio la titularidad el día del gran clásico de la Liga en el Bernabéu. Jugó 56 minutos. No volvió a hacerlo nunca más contra el Barça. Ni en la Copa ni en la Champions.

Benzema no marcó ningún gol en los tres partidos de preparación en Estados Unidos. Según fuentes del club, durante la gira, Mourinho llamó al club para pedir que escucharan ofertas por el delantero. Mientras tanto, insistió al presidente, Florentino Pérez, para que fichase a Adebayor. La sequía, sin embargo, no duró. Como en Estados Unidos no había más delanteros que Benzema y el canterano Joselu, el entrenador se vio obligado a darle minutos. En los amistosos de Europa empezó a destaparse. Contra el Hertha de Berlín hizo dos goles. En China fue el mejor.

Mourinho asumió la autoría de la mejoría de Benzema: "Tarde o temprano, él lo va a entender. Pasó un mes, dos, tres..., un año de trabajo, y ahora él piensa el fútbol como lo pienso yo. He intentado persuadirle para que piense el fútbol como lo pienso yo. Espero que sea inteligente".

En el vestuario aseguran que Benzema se asombró al oír esas declaraciones. Dicen en el club que piensa que Mourinho solo le ha puesto dificultades gratuitas. Que si se siente a gusto en el Madrid es gracias a Zinedine Zidane, a Jorge Valdano y al presidente, que siempre le han recordado que no debe tomarse muy en serio los desprecios del técnico. Sus compañeros creen que su carácter tranquilo le ha ayudado a sobrellevar la presión. Entienden que, como no es un tipo orgulloso, ha cumplido a rajatabla cuando le han pedido que hable bien de Mourinho en las conferencias de prensa. En público, Benzema ha estado impecable: "Nunca tuve ningún problema con Mourinho. He hablado con él. Ahora entiendo perfectamente lo que espera de mí. Es un gran entrenador".

A sus 23 años, este joven silencioso, un poco ingenuo, sabe lo que es vivir en el alambre. Si el método de motivación que ha empleado con él Mourinho ha consistido en poner a prueba su instinto de supervivencia, se puede concluir que Benzema tiene el cuero más duro de lo que parece.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de agosto de 2011