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El fuego arrasa 250 hectáreas en Ourense

Las brigadas lograron controlar un incendio que cercó la ciudad

Ourense se lleva la peor parte de los incendios registrados en Galicia este fin de semana. La ciudad permaneció desde el viernes sitiada por las llamas en el mayor fuego de este verano en la comunidad autónoma, que arrasó 120 hectáreas y por momentos tuvo hasta siete frentes distintos. Los servicios de extinción consiguieron controlarlo en la madrugada de ayer después de desalojar varias viviendas y gracias a un operativo integrado por 10 brigadas, nueve motobombas, nueve aviones, tres helicópteros y varios agentes forestales, a los que se unieron los bomberos de Ourense y miembros de Protección Civil.

Las llamas se adentraron en el barrio urbano de O Pino y cercaron la protectora de animales de la ciudad, lo que obligó a la Consejería de Medio Rural a decretar durante unas horas el nivel uno de alerta -para movilizar medios no forestales- el viernes. Ayer por la tarde las llamas se reavivaron en el barro de Vilar de Astrés, y los bomberos tuvieron que repasar varias veces con agua las zonas quemadas.

Varias viviendas del municipio tuvieron que ser desalojadas

Los bomberos extinguieron por la tarde un fuego en Garriguella (Girona)

De madrugada las brigadas habían tenido que desplazarse hasta Ribadavia, también en la provincia de Ourense, para intentar apagar un tercer incendio que calcinó 50 hectáreas de monte. La combinación de viento y calor sobre un suelo muy seco llevó a la Xunta a calificar la situación como de "gran peligrosidad". La suma de los cinco fuegos declarados en los últimos dos días arroja la cifra de 255 hectáreas carbonizadas en Ourense.

A mediodía de ayer fueron declarados dos virulentos incendios en Oimbra, un municipio al sur de la provincia ourensana, y otro en Carballeda de Valdeorras, lindando con la provincia de León. Los dos seguían activos y fuera de control a última hora de la tarde. Según un miembro de una brigada, el viento y la existencia de al menos cuatro frentes dificultaban enormemente las labores de extinción en Oimbra.

El parte remitido por la Xunta a las siete y media de la tarde apuntaba a que la superficie afectada abarca 20 hectáreas. En Carballeda de Valdeorras la mecha prendió sobre las cuatro de la tarde y pronto calcinó 40 hectáreas. Los fuegos declarados en Ourense y Pereiro de Aguiar el viernes, y el registrado ayer en Ribadavia fueron apagados por la tarde.

Para aplacar los ánimos -el día 11 de agosto se cumplió un año del fallecimiento de dos brigadistas en una zona rural cerca de Pontevedra-, el consejero responsable, Samuel Juarez, insistió en que la comunidad tiene "medios eficaces y suficientes". Las declaraciones las realizó en una visita a la feria del vino de Valdeorras, muy cerca del lugar donde se declaró el penúltimo fuego del día que fue calificado de nivel uno.

Los sindicatos llevan meses atacando la política de contratación de personal del Gobierno que dirige Alberto Núñez Feijóo (PP), que utiliza una empresa externa financiada con dinero público (Seaga), en paralelo a sus propias unidades. "Es un chiringuito que solo sirve de subterfugio para empeorar las condiciones laborales en una actividad de alto riesgo", denuncian desde Comisiones Obreras. También las familias de los fallecidos en el incendio del pasado año claman contra lo que consideran una muy deficiente política de coordinación y contra los escasos medios de protección.

En Cataluña, los bomberos lograron controlar por la tarde el incendio declarado horas antes en el paraje del Pla de l'Elena, situado entre los municipios de Garriguella y Rabós d'Empordà (Girona). El fuego afectó a unas 50 hectáreas y provocó una intensa humareda cerca de Rabós. Los servicios de emergencias evacuaron preventivamente varias masías de la zona, y pidieron a los vecinos del municipio que permanecieran en casa con las puertas y las ventanas cerradas para evitar el humo. El incendio obligó también a cortar la carretera que une Garriguella y Rabós, lo que a su vez provocó retenciones en la autopista AP-7.

Los bomberos activaron 40 dotaciones terrestres, 10 helicópteros y ocho aviones de vigilancia y un hidroavión. Por la tarde, Protección Civil desactivó la alerta Infocat por incendios forestales, aunque los Bomberos siguieron trabajando en la zona en tareas de extinción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de agosto de 2011